jueves, 13 de julio de 2017

Defiende a tu esposo con toda tu fuerza

Algunas mujeres creemos que nuestro esposo nos va, o mejor dicho, nos tiene que querer siempre. Así nos lo prometió y lo va a cumplir, porque es buena persona y es un buen marido. No se nos ocurre que debemos defenderlo de ciertas situaciones, comentarios o de "alguien" que lo quiera hacer desistir de esa promesa tan importante.
Si estás pensando en que lo tienes que defender, de "las malas intenciones" de alguna compañera del trabajo, vecina o amiga, no estás consciente de la persona que puede llegar a ser, el verdadero enemigo de tu matrimonio........
Eres tú misma!
Debemos defender a nuestra pareja de nosotros mismas!
Desgano
Apatía
Desinterés
Rechazo
Humillación
Burla
Comparación
Flojera
¿Te suena familiar?
Aprovechándonos de el amor y la paciencia que siente por nosotros, no ponemos atención al comportamiento que tenemos cuando nos dirigimos a él. Estamos seguras que siempre nos va a querer y pensamos que nada va a hacer cambiar su manera de pensar. Ellos no te reclaman, no se quejan, sin embargo poco a poco vas creando una imagen de ti misma, totalmente diferente a la que tenías cuando se enamoró de ti. Las atenciones y cuidados que tenías con el, van desapareciendo. Lo mejor para ti y tal vez lo peor para él, es que no se va a ir de tu lado, precisamente porque es buena persona.
Preguntarle cómo le fue en el trabajo cuando llegue a casa, interesarse por sus cosas, respetar sus cajones (aunque te parezca innecesaria la cantidad de cables, pilas, papeles o lápices que pueda tener). Después de varias cosas que tiré y ropa que regalé, aprendí que sólo el puede decidir cuándo deshacerse de lo que no le sirve. Hacer la comida que le gusta aunque te de flojera, respetar su cartera, su coche. Cambiar tu actitud de desgano y apatía diaria con la que vives y lo recibes cada vez que llega a casa.
Yo pienso que desde que nos casamos, el hombre y la mujer quedamos al resguardo y cuidado uno del otro, e independientemente de si los dos trabajan para mantener la casa, debemos darnos un tiempo para atender a nuestro esposo. La mayoría de los hombres que conozco no son muy complicados que digamos, su ropa limpia, acomodada y planchada cuando la necesiten y una rica cena es suficiente para ponerlos de buen humor. Creo que casi todos los hombres son tragones así que es más fácil para nosotras cocinar, o comprar para comer algo que les guste mucho.
Son pequeños detalles los que hacen una gran diferencia, inténtalo, empieza a cambiar tu actitud con él y sobre todo, empieza a respetarlo. Es una doble ganancia porque va a estar contento, y....
¡Un marido contento dice más veces si, que no!
                                                                                                        Sinceramente
                                                                                                  Mariana Oropeza H.
                                                                                         Especialista en Bioneuroemoción

domingo, 11 de junio de 2017

Demasiado expuestas...

¿Te ha pasado, que unos días o semanas después de sentirte muy ofendida o lastimada por alguien que hizo o dijo algo "malo", o que tuviste una discusión con una persona, teniendo por su puesto tu "siempre la razón", después de que lloraste y sufriste mucho por algo que pasó, te calmas, reflexionas, piensas y te das cuenta de que EXAGERASTE?
A veces,  creemos que todo gira alrededor de nosotros, y depende del estado de ánimo que nos domine en ese momento, es como reaccionamos.
Si estamos tristes, todo lo vemos color gris, todo nos afecta de tal manera, que pareciera que el universo se configuró en nuestra contra para hacernos llorar cada media hora. Si tenemos coraje sentimos que todos nos quieren ofender, ni siquiera dejamos que la persona con la que platicamos termine su frase, porque ya estamos defendiéndonos; todo nos irrita, cualquier situación nos hace salir de nuestras casillas y perdemos el control al mínimo comentario o actitud de un compañero de trabajo, de un vecino, de tu pareja y peor y más triste aun, de tus hijos.

Estamos demasiado sensibles y sobre todo: Demasiado expuestas a los comentarios y acciones de los demás! Todo nos afecta, todo tiene que ver con nosotros, yo, yo, yo.......
Si reflexionamos un poco, sería prácticamente imposible que todas las personas de nuestro alrededor vivieran para molestarnos, o se despertaran pensando como humillarnos y hacernos sentir mal. No es así, no puede ser... Y en caso de que así fuera, que no lo creo pero de todo hay en este mundo, no debería de afectarte.

Las personas ahí están, viviendo cada quien su vida, resolviendo cada quien sus problemas. No podemos cambiar al mundo entero, pero nosotros si podemos cambiar. Ese cambio tan importante para que seamos objetivas y tomemos las cosas como son: Como el comentario o la actitud o acción de una persona más, y no darle el poder a esa persona de dirigir tu día, tu semana, tu mes y toda tu vida, empieza de adentro hacia afuera..... Empieza por ti!

Todos los sentimientos de: Tristeza, dolor, enojo, frustración, impotencia, depresión y muchos más, nos afectan dependiendo del grado de fortaleza o debilidad que tengas. Con una mente fuerte y agradecida con la vida que tienes, no permites que NADIE, invada tu paz.

Si en ciertos momentos de la vida te sientes vulnerable a los comentarios de los demás, estás demasiado sensible, bajaste completamente la guardia y las defensas de tu mente. Es espantoso que algunos hombres (y a veces las mismas mujeres), nos ofendan diciendo que es cuestión "de cada mes".

Claro que podemos lograr una estabilidad emocional, para tomar grandes decisiones en el momento que sea, sin que los sentimientos exagerados que nos dominan ese día, las afecten. Por supuesto que a veces, no tenemos ganas de nada, estamos irascibles, tristes, etc. Pero en un nivel normal, sin que estos sentimientos nos dirijan el día.
Si crees que eres una persona que todo lo que le digan, quien sea, un familiar, un conocido, un amigo o un desconocido le afecta, puedes cambiar; puedes ver la vida de otra manera y disfrutarla más todavía. A veces solas no podemos, busca ayuda, ya lo he dicho varias veces y no me cansaré de repetirlo, mucha gente te está esperando con los brazos abiertos en los talleres de la escuela de tus hijos, en las dependencias del gobierno, en los templos, en un consultorio médico.

El poder de cómo quieres sentirte, lo debes tener tú, no los demás!

                                                                                                            Sinceramente

                                                                                                         Mariana Oropeza
                                                                                            Especialista en Bioneuroemoción



jueves, 25 de mayo de 2017

Nada justifica una infidelidad

Las personas que han sido infieles, al menos la mayoría, no salen a la calle un día muy decididas diciendo: ¡Desde hoy voy a buscar a alguien para ser infiel!
(Vamos a hablar de personas normales que no tienen un problema de infidelidad serio. No de hombres y mujeres que si viven buscando la oportunidad para serle infiel a su pareja).
Tu situación sentimental: La rutina, el maltrato físico y mental, el abandono emocional, los problemas económicos, la falta de atención de tu pareja, la inestabilidad, son factores que empiezan a crear desánimo en el matrimonio o en un noviazgo.
Los valores que nos inculcaron desde pequeños son un freno muy grande para evitar una infidelidad, sin embargo algunas veces cuando te das cuenta ya estás en medio de una relación de tres personas.
No supiste en qué momento llegaste ahí, todo fue tan despacio y tan inesperado, ni siquiera lo planeaste, cuando en algún momento después de tantos días y meses despertaste, ya tenías dos parejas. En el momento que adviertes la gravedad del asunto, quieres poner un alto y un freno y ya no se puede; quisieras regresar el tiempo y borrar todo,  despertar de esa horrible pesadilla pero  ya es demasiado tarde; el daño está hecho y no se puede dar marcha atrás.
Amas a tu esposo o esposa y a tus hijos y te diste cuenta que los lastimaste demasiado. No te queda más que resolver tan difícil situación. Pronto todo se sale de control, recuerda que tarde o temprano todo se sabe.
Este daño tan grave va creciendo poco a poco hasta que es muy grande...
Sin embargo, si existe un secreto para no caer jamás en ese juego:
¡NUNCA EMPEZAR¡
Evitar a toda costa todas las situaciones "peligrosas" que tal vez después de cierto tiempo y continuidad terminen en un engaño, es básico para no ser infiel. Para saber que una situación es "peligrosa" hay tres preguntas que debes hacerte:
¿Le puedo contar a mi pareja dónde estuve, con quién salí, y de qué platicamos?
¿Le puedo o le quiero contar a mi pareja, con quién estuve platicando largas horas por mensajes mientras el no estaba?
¿Esto que estoy haciendo, me gustaría que mi pareja lo hiciera?
Si no puedes decir, contar o platicar estas cosas, sabes perfectamente que está mal lo que estás haciendo y que tu pareja se va a enojar cuando se entere que las hiciste.
Todos tenemos amigos del sexo opuesto y nos llevamos súper bien con ellos, cuando le contamos a nuestra pareja lo que hablamos con ellos, algo gracioso que dijo y nos hizo reír mucho, un problema grave que tiene y que nosotros le estamos ayudando a resolver, todo está bien, porque sabemos que no se va a enojar cuando le platiquemos porque no estamos haciendo nada malo. Incluso si nuestra pareja lo hiciera por alguien más tampoco nos enojaríamos.
Algunas de las situaciones "peligrosas" que deberíamos evitar hacerlas demasiadas veces, con amigos del sexo opuesto son:
Quejarte de tu pareja.
Salir a comer o cenar  fuera del trabajo.
Ser el pañuelo de lágrimas de alguien.
Platicar de cosas muy personales con gente de tu trabajo en fines de semana o cuando no estés trabajando.
No decir que algo te está incomodando y poner un alto inmediatamente de que esto sucede.
Desayunar, comer o cenar todos los días con alguien, la costumbre puede convertir en amor algo que sólo es amistad.
No abras esa puerta, sigue tu sentido común. Si no eres feliz en tu matrimonio o en tu noviazgo has algo por cambiarlo, si no puedes aléjate y sigue tu camino. No es justo hacer tanto daño, sobre todo a las personas que nos aman.  Recuerda que nada, nunca........ ¡Justifica una infidelidad!
                                                                                                            Sinceramente
                                                                                                        Mariana Oropeza
                                                                                        Especialista en Bioneuroemoción

viernes, 12 de mayo de 2017

¿Por qué ya no hay caballeros?

Algunas mujeres nos quejamos de que actualmente, ya no hay caballeros. De que los hombres cada vez son menos formales, menos detallistas y que ahora ya no le ponen tanto empeño a conquistar a una mujer. Creemos que se están volviendo insensibles y que aquellos tiempos en los que el hombre buscaba la manera más perfecta para enamorar a una mujer, quedaron en el olvido.
Me di a la tarea de preguntar a algunos hombres,  por qué ya no había caballeros. Su respuesta (la de casi todos), me dejo fría: "Porque ya no hay damas". Así de simple y tajante me contestaron. No tuvieron que pensar mucho y sin generalizar, creo que tienen razón.
Hace muchos años, las mujeres tenían que ir al "ritmo de conquista" del muchacho en cuestión; el, según viera la reacción de la muchacha, iba avanzando poco a poco hasta enamorarla para que le diera el sí, pero para ser novios nada más. Para ir más lejos que tomarse de la mano, darse un que otro beso y al final para casarse, tomaba mucho más tiempo que ahora.
Como todo, las cosas fueron evolucionando y todo se volvió más liberal. Sin embargo hasta hace unos veinte años, todavía los hombres buscaban la manera de conquistarnos. En cuanto les gustaba alguien, iniciaban el gran proceso para hacerla su novia. Preguntaban a sus amigas sus gustos, sus intereses, se hacían los aparecidos en su casa. Quedaban bien con la mamá, sabían que si la mamá los quería, ella los defendería del "suegro" (esa parte era muy importante, ya que tendrían todos los permisos para ir a bailar, al cine o a cenar). Les hablaban por teléfono con un buen pretexto. Empezaban a salir y después de un tiempo que "ellos" creían correcto les declaraban su amor.
Ahora tooodo es diferente!
Nosotras queremos llevar la batuta y decidimos cuándo y cómo empieza la relación. Nosotras nos las arreglamos para que nos invite a cenar, a bailar o al cine. Nosotras buscamos a sus amigos para que nos ayuden a conquistarlo, nos hacemos presentes a lo largo de todo el día. Mandamos mil mensajes por todos los medios posibles, y si no nos contesta le marcamos por teléfono con cualquier pretexto para saber que pasó. Somos obvias y no nos importa, simplemente porque así se usa y así lo hacen casi todas las demás. Y si no nos busca, o no  habla o no manda mensajes, nosotros seguimos en la conquista, y si se va de viaje, no importa, nosotras vamos detrás de ellos también. No entendemos las señales tan directas de que simplemente, ¡No les interesamos como novia!
Ahora las mujeres se comportan como hombres. Hablan como hombres, piensan como hombres, bailan como hombres, fuman, toman alcohol y comen como hombres,  trabajan como ellos y  ligan como hombres también. Tal vez los hombres, estén interesados en alguien que no sea tan parecido a ellos. Alguien que sea diferente y que puedan proteger y conquistar a su manera y a su ritmo.
¡Pero ya no pueden!
Poco a poco les quitamos ese "control" sobre las relaciones. Ya no tienen nada de que preocuparse, ni de quedar bien con la familia, ni de quedar bien con sus amigas y buscarlas para saber más de ella. Les quitamos el poder de sorprendernos con un detalle o con un regalo especial. Simple y sencillamente porque queremos que las cosas salgan justo como nosotras pensamos .
Y si empezamos a cambiar la cosas. Si en lugar de buscarlos, esperamos a que nos busquen, si a un hombre le gustas, hará hasta lo imposible por buscarte, lo puedo asegurar. Si dejamos, dándoles tiempo y espacio, que se les ocurra como nos quieren conquistar.
Si ya estamos casadas, con nuestro comportamiento podemos hacer que  nuestro esposo nos sorprenda! Que recuerde cómo nos conquistó!
Y si todavía eres soltera, deja que tu pareja sea un caballero. Tal vez ellos se tomen más tiempo para invitarte a salir o para darte un anillo de compromiso; déjalo que piense, déjalo que se le ocurran cosas y que organice todo a su manera. Probablemente estás pensando: No, porque si me espero me lo ganan. Los hombres no son asientos de conciertos que se ganan o se pierden. Si eligió a otra mujer en lugar de a ti, no fue porque ella te lo ganó, si no es un concurso, es porque NO LE INTERESAS!
  ¡Deja que te conquiste....... a su manera!
                                                                                                            Sinceramente
                                                                                                        Mariana Oropeza
                                                                                            Especialista en Bioneuroemoción

domingo, 30 de abril de 2017

Un maltrato sin golpes...

La mayoría de las cosas que sabemos que están mal, no las decimos. Ni a nuestras amigas, ni a nuestra familia. Bueno, si se las contamos a nuestra "mejor amiga". Esa amiga taaaan linda que siempre te dice que lo que haces, aunque tu sepas perfectamente que no, está muy bien. Esa amiga "tan comprensiva" que a todo te dice que si. Que está en contra de todo lo que te aconseja tu familia y tus reales amigos. Esa amiga que dice solo lo que quieres escuchar. 

No regaña, no pone en tela de juicio nada de lo que haces, no cuestiona.... 
Sabes? Ella no es tu amiga! 

Nuestra voz interior nunca miente. Simplemente la mandamos callar y no la dejamos que se exprese. Cuando estés tan aturdida y de verdad no sepas si una relación que tengas está mal, o te está haciendo daño, solo pregúntate: Les voy a contar esto a mi familia y a mis amigos?

Creemos que el maltrato dentro del matrimonio, en primera nunca nos va a pasar y en segunda, que sólo ocurre físicamente. Inmediatamente que pensamos en una esposa o novia maltratada nos imaginamos golpes, moretones, jalones,  cosas rotas y aventadas por toda la casa. 
Sin embargo esta es solo una de tantas maneras que puedes ser víctima de maltrato dentro de una relación.

Algo que duele mucho más o igual que los golpes, son las ofensas. Las groserías dichas con mala intención, pero sobretodo las ofensas que te hieren muy dentro. Esas a las que poco a poco te vas acostumbrando hasta creer que es normal que tu pareja te las diga, incluso hasta creer que es verdad lo que te dice. A lo largo de los meses y de los años, tu autoestima va desapareciendo muy lentamente, y si no te das cuenta a tiempo de lo que está viviendo, llegas a ser solo una sombra  de lo que eras antes de empezar esa relación.

Estás gorda.
Pareces vaca.
Tus piernas parecen hilos colgando.
Pareces tanque estacionario.
Pareces centro de lavado.
Te ves súper vieja.
Tu comida parece de fonda.
Tu trabajo cualquiera lo puede hacer.
Que fea eres.
Que quieres, que tus hijos terminen vendiendo cosas como tú?
Ya estás vieja para andar haciendo eso.
Ya pasó tu tiempo.
Por que no te vistes como fulanita?
Aprende, mira que guapa está.
Pues como ella si estudió, merece algo mejor.

Y la lista puede seguir y seguir y seguir....
Todas hemos tenido peleas o discusiones dentro de nuestra relación, y hasta nosotras hemos dicho cosas de las que después nos arrepentimos. Cuando nos disculpamos mutuamente y ya no vuelve a pasar, la relación sigue de manera normal. 

El problema existe, cuando frases como estas te las dicen todos los días, a todas horas. NO LO PERMITAS! No te acostumbres a que eso pase. La primera ofensa es culpa de tu pareja, la segunda ofensa y las demás, son culpa tuya, por permitírselo. Esta situación no aparece de la noche a la mañana, claro que no te va a soltar toda la letanía ofensiva recién se conocieron, o se hicieron novios o se casaron. 

El va avanzando según tú le vayas dando permiso de hacerlo. Cuando no sepas si te está ofendiendo solo intenta contárselo a alguien que te quiere mucho, si no lo puedes hacer porque sabes que su respuesta será: Por qué se lo permites??!! Entonces tu pareja te está maltratando psicológicamente.  Has algo por ti misma! Cambia esa relación, y si ya es demasiado tarde y no tiene remedio, salte de esa relación. Pide ayuda, toma las riendas de tu vida, no te conviertas en una sombra gris! 

El que la relación no tenga remedio, no significa que tú no tengas remedio! No esperes a que sea demasiado tarde. NO SE LO PERMITAS.


                                                                       Sinceramente


                                                                     Mariana Oropeza
                                                   Especialista en Bioneuroemoción®

martes, 18 de abril de 2017

Un secreto

¿Te ha pasado que estás haciendo algo nuevo, o teniendo una relación nueva y no lo quieres contar?
Salvo escasas excepciones, en donde la privacidad es importante y realmente no quieres ni tienes por qué contarle a tus amigos a tu familia algo nuevo que está ocurriendo en tu vida, no lo dices simplemente, porque sabes que está mal.
Muchas veces ni siquiera queremos escucharnos a nosotras mismas, porque sabemos que la respuesta de nuestra conciencia no va a ser la que esperamos.
Por ejemplo: Tener una relación con un hombre casado.
Tu puedes decir que está bien lo que haces, que te ama, que su esposa no lo comprende, que tu si lo haces feliz, que su matrimonio ya no tenía remedio, que ya no se querían desde antes de que tu llegaras a su vida. No te das cuenta pero cada vez que repites una frase como esta, solamente te estás justificando.
No conozco a nadie, pero seguramente debe haber alguien que lo diga abiertamente y esté orgullosa de su vida y que cada vez que tenga oportunidad, así como cuando presumimos que tenemos novio, dice que su pareja está casado con otra mujer.
Las demás mujeres, no lo dicen. Te imaginas llegar a casa de tu familia a presentarles a tu novio y les digas: Les presento a mi novio, está casado con otra mujer pero a mi es a la que ama. Se supone que no nos debe importar lo que piensen los demás incluyendo tu propia familia, sin embargo yo creo que vivimos en una sociedad y como tal tenemos que convivir, sobre todo con la gente que nos ama.
La frase que sigue a: ¡A mi es a la que ama! Todas sabemos cual es: ¿Y por qué no está contigo?
Creo que no hay peor ciego, que el que no quiere ver. Yo he escuchado de algunas amigas las excusas  más increíbles que te puedas imaginar. Y si crees que la excusa que te dijo tu pareja es perfecta y que el pobrecito sufre mucho porque no está junto a ti, estás en un error.
Que tal:
Es que mis hijos están enfermos y no los puedo dejar.
Es que mi esposa está enferma y si me voy se muere y no quiero cargar en la conciencia a la madre de mis hijos.
Es que mi suegro me quitaría todo el dinero y pues como te voy a mantener.
Es que ya solo espero que pase Navidad.
Es que tengo que terminar de pagar la casa para quitársela y dártela a ti.
¿Te suena conocido?
El hombre que quiere estar junto a ti, está junto a ti, el que no está contigo es solamente ¡PORQUE NO QUIERE!
No desperdicies tu vida con un hombre que ni siquiera puede salir contigo a la luz del día a hacer el súper o a tomar un café.
¿Sabes? Mereces más que eso. ¡Mereces a alguien que esté orgulloso de ti! !Mereces a alguien que te ame sin esconderse! !Mereces a alguien que te valore y te presente ante todos y todas como su novia¡
Para encontrar ese hombre existe un secreto: ¡ESTÁ ORGULLOSA DE TI MISMA! !VALÓRATE A TI MISMA! ¡MERÉCETE A TI MISMA! No te conformes con las migajas de otra, lo que empieza mal, mal acaba y la vida da muchas vueltas, tarde o temprano tu serás la esposa que sospecha que su esposo tiene una relación con alguien. 
La vida es muy corta y no vale la pena desperdiciarla en alguien que simplemente, no te quiere. Busca ayuda, no vivas escondida, sal de tu encierro y ¡VIVE!
                                                                                                     Sinceramente
                                                                                                  Mariana Oropeza
                                                                                    Especialista en Bioneuroemoción®

martes, 4 de abril de 2017

Tocando fondo

Las cosas malas que pasan a lo largo de nuestra vida y nos afectan directamente, tarde o temprano nos acercan a la madurez, nos hacen valorar más las cosas y al final nos queda una enseñanza o una renovación en nuestra manera de ser, de pensar o de actuar.
Durante la "tormenta" se activan todos nuestros sentidos, sacas fuerza de donde no la tienes y haces cosas que pensaste que no podrías hacer. Obligamos a nuestro cuerpo a dormir menos, a comer menos, a estar activo 20 horas al día. Todos los cuerpos aguantan, todas las mentes aguantan, todos los corazones aguantan. Somos fuertes por naturaleza.
Después de que ha pasado la tormenta te das cuenta que, gracias a Dios pasó eso porque te previno o te cuidó de que no pasara algo peor. O tal vez, sólo ya pasó.
 Poco a poco el tiempo va poniendo en su lugar las cosas y la calma va llegando, hasta que por fin, todo vuelve a la "normalidad".
Yo creo que muchas de esas malas experiencias, son fuertes sacudidas que nos da la vida para despertar, para reaccionar, para seguir adelante. Para corregir el rumbo o para acelerar o desacelerar la carrera de nuestra historia.
Sin embargo también creo que a veces no es necesario llegar a "tocar fondo" para resurgir.
¿Por qué tenemos que esperar a que una situación ya no tenga remedio para cambiarla? ¿Por qué tenemos que esperar a que el esposo nos mande al hospital de una golpiza para irnos de su lado,  después de muchos otros golpes que solo terminaron en moretones? ¿Por qué esperar a que tus hijos tengan días sin comer, para buscar un trabajo y para tomar las riendas de tu vida  porque tu esposo no te da dinero para comprar comida?
¿Por qué esperar a que te despidan de un trabajo en el cual, te tratan mal, te pagan mal y además descuidas todo lo demás por estar ahí? ¿Por qué esperar a que lleguen las consecuencias de algo  que sabes perfectamente que está mal hacerlo? ¿Por qué esperar a que pasen años y años de llantos, abandono, soledad y desprecio de tu pareja para dejarla?
CAMBIA YA!
Dicen que nadie experimenta en cabeza ajena, y que el dolor es necesario para crecer. Yo no lo creo así. Creo que la vida es hermosa y nosotros la hacemos difícil, creo que la vida es perfecta y nosotros la complicamos. He aprendido que si le quitamos el toque de tragedia a las cosas todo es más fácil y se sobrelleva mejor. Y estoy segura que una reflexión cada cierto tiempo, de dónde estamos,  hacia dónde vamos y hasta dónde queremos llegar, nos hará sufrir menos.
Una buena señal es darte cuenta de las cosas que no te gustan. No somos mártires, no tenemos porque vivir toda la vida haciendo cosas que nos desagradan, ¿Por qué? No es justo desperdiciar el tiempo, ni el nuestro y mucho menos el de los demás.
Redirecciona tu vida, pide ayuda, busca hacer lo que te gusta, define prioridades, ya basta de pretextos. Vamos a cambiar, antes de llegar a tocar fondo.
                                                                                         Sinceramente
                                                                                     Mariana Oropeza H.
                                                                          Especialista en Bioneuroemoción®

lunes, 27 de marzo de 2017

Definiendo prioridades

Cuando eres soltera, tienes la enorme ventaja de que todo, absolutamente todo tu tiempo, realmente es tuyo. Tu trabajo, tus estudios, el tiempo para dormir y descansar, para divertirte o solo para no hacer nada.
Pero cuando tienes hijos y un esposo que atender, la cosa cambia. Cuando tienes tu familia propia, ya no eres dueña de tu tiempo, tienes otras responsabilidades y tu tiempo libre es muy limitado.
Por eso para organizarte mejor y para no descuidar lo más importante para nosotras, que es la familia, debemos: Definir nuestras prioridades.
Por supuesto que el trabajo es lo más importante, sin embargo podemos "robar" un poco del tiempo que dedicamos a nuestros hijos y esposo para hacer algo que nos gusta  y  disfrutamos mucho. 
El problema empieza, cuando ese poco de tiempo restado a nuestras responsabilidades como mamá o esposa, se vuelve, demasiado tiempo. Y nuestra presencia dentro de la casa se vuelve cada vez menor.
Conozco mujeres que a pesar de que ya se pueden ir a su casa, cuando la jornada laboral termina, no lo hacen. Al contrario adelantan cosas para el otro día o buscan a quien ayudar con su trabajo. No les gusta llegar a su casa o hacen tiempo para que la persona que cuida a sus hijos, les de cenar y los duerma, para así sólo llegar a dormir. Claro que están cansadas, ellas y las miles de mujeres que ayudan  su esposo con el gasto de la casa o que por alguna circunstancia se convirtieron en mamá y papá a la vez. Sin embargo, cuando la prioridad, por ejemplo, son tus hijos, no hay cansancio o tedio, que  haga retrasarte un minuto saliendo del trabajo para ir corriendo a verlos.
Otra distracción en la que se excusan algunas mujeres para no prestar la debida atención a su familia, es la religión. Cualquiera que esta sea, le dedican la mayor parte de su tiempo. Todos los días van a la iglesia, a veces no hay nada que hacer pero ellas buscan algo en que entretenerse. Yo creo que Dios no va a estar contento con alguien que dejó a sus hijos sin comer, a su esposo sin atender y su casa sucia para estarse todos los días,  la mañana y la tarde en la iglesia, dándose golpes de pecho o viendo a ver que se ofrece, en lugar de estar al pendiente de sus obligaciones.
Si te das cuenta, las excusas son buenas y tienen un excelente fin. No estás con tus amigas, ni estás paseando por ahí, perdiendo el tiempo. Son pretextos perfectos: Estoy con Dios, estoy trabajando o estoy haciendo ejercicio. El ejercicio o ayudar a la iglesia, son cosas excelentes para hacer en tu tiempo libre, pero cuando caes en el exceso, empiezas a descuidar lo que pareciera que debería ser lo más importante para ti.
Hay mujeres que hacen ejercicio en la mañana y en la tarde. Jamás pospondrían una rutina por algún compromiso familiar. Toda la organización familiar gira en torno de esa actividad, nadar, correr, andar en bici.... por ejemplo, los domingos en las mañanas cuando la pareja despierta y estira el brazo para el otro lado de la cama, ya está vacía. Tu esposo se va acostumbrando a que tiene que hacer las actividades diarias sin ti, porque no se puede contar contigo para nada. En este caso tu prioridad, es el ejercicio. 
Este blog está dedicado a las mujeres, sin embargo este artículo lo podemos aplicar tanto en ellas como en los hombres. Cuando eres parte importante de una familia como el papá o la mamá, no puedes decidir sobre todo tu tiempo, todos juntos son un equipo y aunque cada quien debería tener una actividad divertida, no debe invadir el tiempo que debe ser dedicado a los demás.
Cuando empiezas a definir tus prioridades, te das cuenta de qué es realmente lo más importante para ti. Cuando reconoces que por ejemplo, la religión o el ejercicio son más importantes para ti que tu familia misma, puedes alejarte para siempre de tu familia, pero de un jalón, no poco a poco, haciendo sufrir y desesperando cada día,  a cada integrante de la familia, que lo único que quieren es estar más tiempo contigo.
Cuando definimos prioridades las cosas toman su lugar más pronto, ya que tarde o temprano la relación si sigue así va directo al fracaso.
¡Vamos a reconocer lo que realmente es importante para nosotras, así, lo que hagamos lo vamos a hacer con más cariño y entusiasmo! 
                                                                                              Sinceramente
                                                                                           Mariana Oropeza H.
                                                                               Especialista en Bioneuroemoción®

domingo, 19 de marzo de 2017

¡Basta de sentirse víctimas!

¿Tu vida es una tragedia? ¿Sientes que todo "lo malo" te pasa únicamente a ti? ¿Tu día lo empiezas diciendo: a ver hoy que me pasa, a ver con qué me sale la vida, a ver que cosa trágica "me llega" hoy? ¿Crees que eres una persona sin suerte? ¿Crees que desde que tienes uso de razón, el universo se configuró contra ti para hacer de tu vida una desgracia?
BASTA!!!
Cambia tu actitud ante la vida, ante los sucesos desagradables que nos pasan A TODOS, por cierto, no nada más te pasa a ti. Si volteas a tu alrededor, puedo estar completamente segura que a todos nos ha pasado algo muy difícil de superar, nadie tiene el trabajo comprado, nadie tiene el amor de una pareja asegurado para el resto de la vida, nadie tiene la salud asegurada, te puede dar desde un simple catarro hasta un infarto al corazón.
¿No te parece increíble que, por ejemplo, una llanta ponchada en la mañana de un lunes termine en una semana desenfrenada de amargura y coraje contra el mundo?,  ¿Y que sea viernes y todavía sufras los remanentes de esa ponchadura?
Las situaciones difíciles o complicadas que suceden durante el día, deben ser vividas tal cual son, sin ponerle un toque de tragedia al asunto. Tenemos que ser objetivas y darle el tamaño y la importancia que realmente tiene cada cosa.
Si acabas de limpiar el refrigerador, te cansaste y lo dejaste como espejo de limpio, en eso metes un frasco de salsa sin tapa y se te voltea, no quedó un solo espacio  dentro del refri sin salsa, tienes de dos: Respiras profundo, le das la importancia que tiene, ¡Sólo se te cayó la salsa!, y vuelves a limpiar, en el momento o hasta en la noche que regreses porque ya te tienes que ir. O haces una tragedia: "Todo me sale mal" "No sirvo para nada" "Dios me abandona en los momentos más difíciles". Imagínate lo que pensaría una mamá que tiene un hijo en el hospital, con una enfermedad terminal, de tu "tragedia". 
Hasta en los momentos más difíciles debes actuar con objetividad. Si le quitamos ese tinte de drama a la vida todo será más fácil de resolver. Hay gente que cuando la saludas siempre está mal, incluso su actitud es de desgracia, están encorvados, no esbozan ni una sonrisa, sus gestos son de devastación total.
¿Sabes que tu mente y tu cuerpo crean un estado así? ¿Y que es lo único que saben crear? La gente dice que se "juntan las tragedias" sin embargo lo que sucede es que nosotros mismos las creamos. Es como estamos acostumbrados a vivir. Es un ciclo y no es imposible salir de él.
Muchas veces con el afán de ayudar a un hijo, a un amigo o a un familiar, "solapamos" esa actitud. Si pones atención, la gente que vive así, sabe con quien quejarse. Cuando lo que reciben no es una respuesta compasiva y de comprensión, si no de solución total a su problema, se alejan de esa persona. Por el contrario cuando escuchan lo que quieren escuchar, encontraron a su perfecto pañuelo de lágrimas.
Deja de ser la víctima en el trabajo, en tu casa, en el mundo. Sal de tu zona de confort, tu puedes hacerlo. Claro que es difícil, claro que es un proceso. Y como te dije anteriormente, si no puedes sola, pide ayuda. Es cuestión que te digas a ti misma: !YA BASTA¡ !YA NO QUIERO SUFRIR¡
                                                                                     Sinceramente
                                                                                  Mariana Oropeza
                                                                     Especialista en Bioneuroemoción®

martes, 14 de marzo de 2017

¡Vamos a disfrutar!

Hacer algo que nos gusta es genial. ¡Y vivir para poder hacer algo que nos gusta es mejor!
Hace que cada mañana te levantes de la cama con gusto, sin flojera, con muchas ganas de empezar el día. ¿Has visto a un niño cuando le gusta ir a la escuela?  Antes de que suene el despertador ya tiene los ojitos abiertos, está sonriente, desayuna y se cambia de ropa rápido.

Ir a trabajar, a la escuela, limpiar tu casa, planchar, lavar, hacer la comida, andar de chofer de los niños, ir al súper, las  juntas de tu trabajo, las de la escuela, atender tu negocio y otras actividades más, son parte de la rutina  que hacemos cada día, cada semana, todos los años....

Cuando tienes un objetivo, a corto, mediano o largo plazo,  (y que aunque pueda ser pequeño para los demás, es grande para ti, a cada persona nos gustan cosas diferentes y sobre todo también tenemos diferentes prioridades), la carga diaria, parece más liviana.

Ir de vacaciones a un lugar que te guste mucho, comer en un restaurante, ir al cine, pasear un fin de semana, ir a trabajar sabiendo que con tu pago vas a comprar al fin un suéter, una guitarra, ese coche que tanto quieres, ayudar a una causa social, tener tiempo extra para no hacer nada.
 Las cosas se van haciendo tan rutinarias que no valoramos  lo que tenemos o hacemos todos los días,  por ejemplo, la comida que les damos a nuestros hijos tres veces al día. Esa comida se compró con un sueldo y ese sueldo se obtuvo de un trabajo, y ese trabajo se logró gracias a tu esfuerzo diario, a aquella discusión que te causó un dolor de cabeza espantoso, a tratar con gente muy difícil, al trabajo tan cansado y pesado de tu esposo. Se logró gracias a que trabaja de madrugada, o a que estudió mucho y al fin lo pudieron subir de nivel en su empresa.
Cuando al realizar las cosas que hacemos diariamente y piensas en los resultados que obtendrás, y en los deseos que vas a cumplir, haces las cosas con mas empeño y más dedicación, por consiguiente se va haciendo un excelente ciclo y vas creciendo cada vez más.
Las mujeres mayores, van perdiendo poco a poco ese sentido de vida, van dejando atrás sus sueños y se hacen a la idea de que lo divertido que hicieron, ya lo hicieron en su juventud.
Nuestras mamás, tías o amigas mayores de 70 años pueden encontrar también eso que nos hace saltar de la cama día con día, algo que haga que nos sintamos satisfechos y con el corazón lleno. Vamos a ayudarlas a que se sientan todavía más realizadas de lo que ya están. No dejemos que decaigan y lleguen a sentir que ya no "sirven de nada".  "Vegetar" es bueno sólo para las plantas. Hay mucha gente que necesita ayuda, cuidar, enseñar, aconsejar, vigilar, pasear, leer son cosas que ellas pueden hacer y las harían sentir muy bien.
Hagamos nuestra rutina diaria enfocándonos en el resultado final. Así vamos a disfrutar más cada momento del día. Vamos a VIVIR. Todo se vale, el límite lo pones tú. y lo mejor .... ¡Es que no hay límites! Todas podemos hacer y cumplir los sueños que tengamos, recuerda que sólo es cuestión de ¡Creer que puedes hacerlo!
                                                                                            Sinceramente
                                                                                          Mariana Oropeza
                                                                            Especialista en Bioneuroemoción®

martes, 21 de febrero de 2017

Afrontando la responsabilidad

Todas hemos alcanzado la madurez física. Sin embargo, algunas de nosotras no hemos podido llegar a la madurez emocional. No hay una edad exacta para llegar a esta, hay niñas de preparatoria lo suficientemente maduras, como para sostener una relación emocional y de trabajo y hay mujeres de 30 0 40 años que nada más no se les da.
 Ante situaciones difíciles o de conflicto, cuando rompes con tu novio, cuando te despiden del trabajo, en un divorcio, en una discusión, cuando la otra persona tiene mejores argumentos que tú, reaccionamos de manera poco inteligente. Pareciera que actuamos sólo por impulso:
Salirte de tu casa a media noche después de una pelea, poniendo en riesgo tu vida y  la de tus hijos.
Pedirle el divorcio a tu esposo ante la primera batalla perdida.
Colgar el teléfono cuando ya no te quedan argumentos.
Salir con el mejor amigo de tu exnovio para darle celos.
Aventar las cosas.
Publicar tu rompimiento amoroso en alguna de las redes sociales, queriendo victimizarte y dando a entender que el exesposo es el único causante de su separación.
Levantarte de la mesa en un restaurante, por supuesto hacer que todos se den cuenta y dejar a la pareja solo a media cena.
Hablar y hablar y hablar mal de tu expareja.
Cuando actuamos por impulso el instinto es el que nos gobierna en ese momento, no pensamos las cosas y no estamos conscientes de nuestra actitud.
Debemos empezar a afrontar todo lo que nos pasa, sea bueno o malo, con responsabilidad. Debemos permitirnos perder una discusión, debemos saber cuando hay que envainar la espada y decir: Si, tienes razón. y seguir adelante.
Empecemos a asumir nuestra responsabilidad en las cosas que nos pasan. Si tu esposo es alcohólico o infiel o celoso o mentiroso o indiferente o habla muy golpeado o cualquier defecto que tenga, puedo estar casi segura, de que así era desde que eran novios. Tal vez en una proporción menor pero esos defectos no nacen de la noche a la mañana.
 En el caso de una separación, debes asumir la responsabilidad que a ti te toca, no quisiste ver esos defectos, o tal vez pensaste que con tu amor lo ibas a cambiar. O simplemente tú también hiciste cosas que a tu esposo no le gustaban, tu también dejaste pasar el tiempo sin remediar alguna situación, hasta que ya no tuvo solución.
No elegimos bien y no somos perfectas. Esa es la parte de responsabilidad que debemos enfrentar. Por supuesto que es más fácil ser la víctima del cuento. La mayoría de los hombres no dan detalles sobre sus "peleas perdidas" y ahí es donde nosotras aprovechamos para victimizarnos. Ellos callan. Tal vez abran su corazón a algún amigo muy cercano, pero nada más. Viven su duelo en silencio, mientras algunas de nosotras preferimos el ruido.
Y esto tiene una ventaja. No involucran a tanta gente en su pena. No repiten y repiten a una y otra persona su desgracia y lo infeliz que lo hizo su exmujer. Yo creo que por esta razón es que ellos superan  rápidamente la separación. Cuando te das cuenta, tu expareja ya tiene una nueva relación.
 ¿Y nosotras? Seguimos y seguimos dándole vueltas al asunto. Claro, si cada persona que nos topamos en la calle o en el chat y a la cual informamos detalle a detalle de nuestro rompimiento amoroso, nos pregunta que "cómo vamos",  "que si lo has visto", "que si ya tiene otra mujer".
Vamos a actuar como mujeres fuertes y maduras ante una separación o cualquier conflicto que se nos presente. Que el instinto no nos domine. Pensar, antes de actuar es imprescindible para poder tener armonía a nuestro alrededor. Un minuto de reflexión antes de cualquier respuesta, nos llevará a tomar mejores decisiones en nuestra vida. Actuar de manera consciente en todo lo que hagamos hará que disfrutemos cada día: ¡Vivir!
                                                                                       Sinceramente

                                                                                    Mariana Oropeza
                                                                   Especialista en Bioneuroemoción®

martes, 7 de febrero de 2017

El café con las amigas

Definitivamente, no hay mejor terapia grupal para una mujer, que tomar un café con sus amigas. En la mañana o en la tarde, la hora y el lugar no importan. Lo que realmente interesa es reunirse con ellas a platicar, a llorar, a reírse, a quejarse. Alguien que opine lo contrario, es porque no ha disfrutado ese par de horas maravillosas, o tal vez no ha encontrado  grandes amigas con quien hacerlo.
 Es muy relajante estar en un lugar donde no eres ni la mamá, ni las esposa de alguien. Sólo eres tú misma. El tiempo se pasa volando y salir de la rutina diaria una vez al mes, o cada vez que puedas,  es realmente genial.
Ese café sólo se disfruta con verdaderas amigas, esas reuniones  incómodas donde se nota que a nadie le interesa lo que estás platicando, donde cada quien está revisando su teléfono, donde cada quien platica con la de a lado y jamás se enteran de cómo se sentían las demás, o cuando solo quieren "quedar bien"  y ver quien compró la bolsa más cara o quien presume las mejores vacaciones, son más estresantes que enriquecedoras.
Es "renovador" reunirse con amigas que te quieren y que quieres, que se interesan por ti, por tu familia, por tu mascota, por tus estudios o por tu negocio, por lo que vas a hacer de comer y por cómo te sientes.  En ese momento eres tú, sin pretender ser otra persona, bajas la guardia y simplemente te dejas llevar.
Puedes llegar triste, enojada, deprimida y en menos de media hora ya estás riendo de nuevo. Si no hay mucho que hacer por el problema que tienes, por lo menos en ese rato se te olvidó un poco.  Es increíble como entre todas pueden ayudar a encontrar la solución o por lo menos a aligerar la carga que traes. A veces puedes tener un problema muy grande, pero cuando escuchas a alguna de ellas, te das cuenta que estabas exagerando y que no es tan difícil de solucionar eso que tanto te quitaba el sueño.
Platicar de cosas importantes o que no lo son tanto, de situaciones buenas y malas también. Si te peleaste con tu esposo, si tu hijo se portó mal, si tu novio hizo algo que no te gustó. Tienes la ventaja que no te van a juzgar. Te peleas y te reconcilias y ellas nunca te criticarán. Sólo contamos nuestras cosas, lo que vamos viviendo día a día. Nos damos consejos: De belleza, de familia, de vida.
 Te das cuenta que todas tenemos problemas, que todos los novios o esposos tienen tanto cosas buenas como malas y que es el pan de cada día en cada pareja y en cada familia.
Esa mañana que inviertes en reunirte con ellas, se transforma en tiempo de calidad para las personas cercanas a ti. Estás más contenta,  te ríes más.  Probablemente no menos cansada porque, o dejas preparadas las cosas para atender a tu familia o a tu trabajo un día antes. O se te atrasa el trabajo en la casa o en la oficina y a correr se ha dicho.
Si sabes de lo que hablo sigue disfrutando tus horas de terapia de grupo. Si no, inténtalo y sal a tomar un café. Tal vez alguna amiga  ya te ha invitado y siempre has dicho que no, por tu trabajo, por tus hijos, por el tiempo.  ¡Anímate! Cuando regresas a casa te sientes querida, te sientes contenta, te sientes bonita..... ¡Te sientes más tú!
                                                                                                       Sinceramente

                                                                                                    Mariana Oropeza
                                                                                      Especialista en Bioneuroemoción®

viernes, 27 de enero de 2017

La llegada del primer bebé

No existe mujer más vulnerable, que la que acaba de tener a su primer bebé. Lees libros, pides ayuda, vas a cursos y tus amigas te dan consejos. Sin embargo, nada se compara a cuando tienes en tus brazos a tu primer hijo.
Tal vez eres de las  mujeres que cuando tienen un bebé todo es tranquilidad y calma. Casi no subiste de peso, nada te angustia, tu bebé duerme casi toda la noche, darle de comer, bañarlo y cambiarlo es de lo más normal para ti, y tu tiempo y tu arreglo personal son los mismos que antes.

Sin embargo, para la mayoría, no es así. El hecho de que las mujeres tengamos hijos, no debería influir en cómo te trate tu esposo, tu suegra, las enfermeras, los doctores y la gente que te va a visitar al hospital. Los dolores, las emociones a flor de piel, la incertidumbre de no saber qué te van a hacer, todo eso es  normal para los demás. Incluso las que ya tuvimos hijos olvidamos esos momentos y formamos parte de las personas  que piensan que "no pasa nada".
En ese momento piensas:  ¡Todas han tenido hijos... menos yo!
Todos opinan, todos dan consejos, te da miedo opinar o hacer algo porque tal vez te juzguen de exagerada, o por el contrario,  de irresponsable. A tu esposo también le toca su dosis de consejos, entre su mamá y sus tías ya no sabe a quién hacerle caso. Te ve desvalida en la cama del hospital, pero después de todo lo que escuchó, piensa: "es normal tener un bebé". 
Un secreto para disfrutar al máximo a tu bebé y sentirte bien, es olvidarte por completo de las personas que están a tu alrededor, los que importan son tú, el bebé y tu esposo.
 Ustedes tienen el derecho de elegir los consejos que les gusten y los que no desecharlos. Tienen el derecho de no recibir visitas en el hospital,  de no abrir la puerta de su casa cuando quieran descansar,  de pedir ayuda y escoger en qué quieren que los ayuden.  Cuando alguien te ayuda a bañar al bebé, lo agradeces mucho....  Pero después de que pasan las horas y la amiga, suegra o prima, sigue sentada platicando de cosas que no te importan, te arrepientes de haberle pedido ayuda.
Las mamás que acaban de tener un bebé están disculpadas de todo. De no arreglarse, de no bañarse, de no salir. Cuando solamente tienes media hora libre, cuando el bebé está dormido, tienes que priorizar: O te bañas, o comes o vas al baño, imagínate además, estar pensando en quedar bien con las demás personas.
 Siempre he pensado que el tiempo del embarazo, la cuarentena y los primeros meses del bebé, son una prueba muy grande de amor que te regala tu esposo y pocas veces la valoramos. Los cambios de humor, el que ya no sea él lo más importante en nuestra vida, la espera...
Ellos también pasan por una etapa difícil, diferente a la de nosotras pero no menos importante. Nuestro trabajo es que el bebé coma, duerma, respire, no tenga frío o calor, que no se enferme y que tenga paz.
¿Haz pensado en el trabajo del papá?
A veces nos enojamos porque, no nos hace caso cuando le decimos  que el bebé está enfermo. La realidad es que sí nos está escuchando, pero  él está pensando en cuánto va a costar la consulta del pediatra y le está sumando las medicinas y los estudios que necesite. 
Cuando le dices que viste unas clases hermosas de estimulación temprana, él está haciendo cuentas de cuánto costarán.
Cuando le dices que está enorme y que creció 2 cms. El piensa en que le tiene que comprar ropa.
Sus preocupaciones son otras: Ser un ejemplo para él, cuidarlo de los peligros que hay en la calle, proveerlo de todo lo que necesite. Recuerda que  él también es papá primerizo y tiene miedos, angustias y además no lo puede demostrar porque es la persona fuerte de la casa.
Para que tu bebé esté bien, tú tienes que estar bien. Después bajas de peso, después quitarás la flacidez, que a todas nos queda por cierto, después limpiarás profundamente tu casa y volverá a quedar como espejo. Son sólo dos o tres años el tiempo que tienes para ti y tu bebé.
Cuando entran a la escuela, las cuatro horas que están ahí será un gran premio para ti y podrás hacer muchas cosas.
¡Disfruta mucho a tu bebé, comprende mucho a tu esposo y haz absolutamente sólo lo que puedas hacer!

                                                                                                   Sinceramente

                                                                                               Mariana Oropeza
                                                                                   Especialista en Bioneuroemoción®

viernes, 20 de enero de 2017

Visualizando el futuro

Vamos a hacer un ejercicio, toma unos minutos para ti en un lugar calmado y sin tanto ruido. Todas podemos hacerlo, si eres casada, soltera o divorciada, si tienes 20, 30, 40 ó más de 60 años.
Inhala y exhala profundamente, concéntrate e imagina cómo quieres verte dentro de 10 años... Lee cada pregunta y cierra los ojos para que tu imaginación vuele.....
¿Estás soltera o casada? ¿Tienes hijos? ¿Cuántos? ¿Tienes una pareja junto a ti? ¿Qué hace? ¿Lo estás atendiendo tú? ¿Lo invitas a comer fuera de casa para no cocinar? ¿Te está ayudando a cocinar y a limpiar la casa? ¿Trabajas en una oficina? ¿Trabajas al aire libre? ¿Eres una gran empresaria? ¿Eres artista? ¿Estás llevando a tus hijos a la escuela y de ahí te regresas a limpiar tu casa? ¿Continúas preparándote y estudiando? ¿Tienes nietos? ¿Tu los cuidas? ¿Estás viajando por todo el mundo? ¿Cómo te ves? ¿Cómo te sientes? ¿Qué es lo más importante para ti en ese momento?
Entre más veces hagas este ejercicio mejor funciona y vas a saber lo que realmente deseas ser en el futuro. ¡¡Te vas a sorprender!! Cada vez el resultado será diferente porque, poco a poco, te vas a atrever a soñar en hacer, lo que realmente te apasiona. Casi nadie lo sabemos, es un secreto que tenemos bien guardado y que sólo sale cuando lo empiezas a despertar, por ejemplo, con las anteriores preguntas.
La gente que se burla, la baja autoestima, las preocupaciones, la falta de dinero, el estrés y las falsas creencias que tenemos sobre nuestra capacidad de hacer algo,  poco a poco van hundiendo ese talento o ese deseo, muy dentro de nosotros. Sin embargo si empiezas a hacer ruido ¡Entre más te lo imagines más ruido le haces! finalmente.... ¡¡¡Despierta!!!
Es necesario antes de tomar una decisión importante, como escoger una carrera profesional, casarte o tener hijos, visualizar el futuro. Por ejemplo, no puedes escoger una carrera sólo por tus amigas y menos por tu novio, porque papá o mamá tienen esa profesión o porque la escuela está bonita.
Tampoco puedes casarte sólo  para tener una hermosa boda, tal vez sueñas con casarte mas no con la vida de casada, la boda dura un día, el matrimonio dura "hasta que la muerte los separe". O para salirte de tu casa y ser independiente, casarte es lo menos independiente que puedes hacer en ese caso. Cuando lo que quieres es "huir" de tu casa, lo más probable es que tu nuevo hogar se convierta en lo mismo de lo que saliste y también quieras huir de él. Los miedos, frustraciones, dependencia y otros sentimientos negativos también los metes a tu equipaje y se van contigo, antes de casarte debes de deshacerte de todo ese equipaje emocional que te causa tanto daño.
Mucho menos debemos tener hijos porque nos gustan los bebés, o porque así lo exige la sociedad, o para "atrapar" a un hombre, créeme eso nunca funciona. El matrimonio lo disuelves los hijos no. Tener, mantener y criar hijos es un reto. He pensado que debería existir un examen que te certifique para tener hijos. Sólo si lo aprobamos los podemos tener.
Quizá tu sueño es viajar por todo el mundo. Teniendo hijos no se va a poder, tarde o temprano tienen que ir a la escuela.
Debemos ser libres de tomar decisiones a pesar de lo que la gente piense. Casarse sólo para no quedarse soltera o tener hijos porque "así debe ser la familia" no debe ser una opción.
¡¡UN APLAUSO A TODAS LAS MUJERES INTELIGENTES QUE NO HAN QUERIDO CASARSE SÓLO PORQUE ASÍ DEBE SER!!
Actualmente es normal ver amigas divorciadas, pero sigue siendo "anormal" que una mujer de 40 años siga soltera. ¿Por qué no se habrá casado? Pregunta la gran sociedad perfecta y acusadora.  Por algo será.... Dicen los demás.
Si hacemos un recuento de las mujeres divorciadas y de las solteras mayores de 40 que conocemos, ganan las divorciadas. Parece que algo estamos haciendo mal. Probablemente nos casamos sin visualizar el futuro, además de que no elegimos bien a nuestra pareja claro, pero a ese tema le daremos un espacio después.
Yo creo que algunas de ellas, salvo por sus hijos que es lo bueno que les queda del ex esposo, desearían no haberse casado nunca.
¡Repite el ejercicio todas las veces que puedas!
Tu mente empezará a abrirse a cosas que jamás imaginaste. Recuerda que todo, absolutamente todo lo que queremos, lo podemos hacer.
¡¡Sólo es cuestión de creer que lo vamos a lograr!!
                                                                                                        Sinceramente

                                                                                                            Mariana Oropeza
                                                                                      Especialista en Bioneuroemoción®

viernes, 13 de enero de 2017

Resistiéndose al cambio

¿Qué pensaste después de leer el artículo anterior? Tal vez dijiste: "Si, que fácil, seguramente no tienen los problemas que yo tengo" o tal vez: "Ay si, su esposo ha de ser perfecto", o que tal: "Pues si, pero para muchas mujeres bien a gusto porque tienen todo y no sufren por el dinero como yo".
Probablemente: Estás resistiéndote al cambio.
Muchas veces es mejor seguir como estamos, tenemos el pretexto perfecto: El abandono de tu pareja, el que tu mamá se quede sola si te vas a hacer tu propia vida, el que la situación está tan difícil y no hay trabajo en ningún lado, el que en tu anterior trabajo eras la jefa del departamento y cómo vas a aceptar un trabajo de menor categoría, el que tu esposo te fue infiel y vas a seguir junto a el por tus hijos, el que te tienes que casar con tu novio aunque no lo ames porque tal vez sea tu "último tren".
Salir de la "zona de confort" es difícil más no imposible, ya que lo logras es lo más liberador que existe. Dejar ir todas las cosas que te impiden ser feliz, soltar todos los pretextos que solas nos ponemos para seguir protegidas dentro de nuestro "búnker" personal es una experiencia única.
Libérate del pesimismo, de ser víctima, de la tristeza, de la inseguridad, de los miedos que nos persiguen y no nos dejan vivir en paz y sobre todo de la mala actitud ante cualquier cosa que te desagrade y aparezca en tu camino. Si se puede!! Y si crees que no puedes hacerlo sola, pide ayuda.
En todos los templos, en las escuelas y en dependencias del gobierno todo el año hay talleres, cursos o pláticas que te pueden servir muchísimo y lo mejor es que la mayoría son gratuitos. La gente que imparte esta ayuda te está esperando con los brazos abiertos, lo único que te piden es que desees con todo el corazón ser feliz, sea cual sea tu situación económica, emocional o física.
Una cosa que he descubierto es, que cuando eres agradecida con lo que tienes, la vida te sorprende con muchos regalos. Cuando aceptas tu realidad y empiezas a mejorar tu actitud ante todo lo que se te presente, la vida misma se encarga de acomodar las cosas para que todo te salga bien.
Si quieres resultados diferentes tienes que hacer cosas diferentes. Haciendo lo mismo todos los días solo vas a obtener lo que has logrado hasta ahora. Si te gusta la vida que tienes, felicidades! Que padre que seas una persona realizada. Si no te gusta... Cambia!
Alejarse de la gente que te hace daño o no te hace sentir bien y acercarse a las personas que te hacen sonreír es un buen comienzo.
A veces no estamos conscientes de  lo "ahogadas" que estamos, hasta que tocamos fondo y ya no hay solución. Aferrarnos a las situaciones, cosas o personas que nos lastiman te desgasta a ti que eres lo más importante y a la gente que te quiere.
En una ocasión, en mi desesperación por hacerle entender a una gran amiga la manera en que se estaba lastimando al seguir de novia con un muchacho que no la quería, se me ocurrió contarle lo siguiente y lo escribo con el mismo cariño que se lo dije a ella en ese momento:
Imagínate que vas por la calle y  en un aparador están los zapatos más hermosos que hayas visto. Tienes que entrar a verlos de cerca. Cuando los tienes entre tus manos te encantaron todavía más. Les das vuelta y el precio es muy alto para ti. No te importa nada y los pides en tu número para medírtelos. La señorita te los entrega y te los pruebas,  el primer zapato te quedó muy ajustado de la punta y tienes la esperanza de que ese sea el pie que tienes más chico. Te mides el otro zapato y te lastima aún más. Inmediatamente los pides en un número más grande y te sobran dos centímetros del talón, imposible usarlos así. Te vuelves a probar los de tu número y te encanta como se ven tus pies en el espejo, en ese momento decides que es más importante cómo te ves que cómo te sientes y los compras. Ya verás cómo pagas la tarjeta de crédito.
Llegas a tu casa y no dejas de verte los pies con tus zapatos nuevos. Al otro día los usas y los aguantaste sólo veinte minutos. Sin embargo no te importa, tal vez para la próxima ya estén amoldados y no te lastimen tanto. Pasan los días y entre más los usas más te lastiman, poco a poco se fueron haciendo llagas en todos los dedos de tus pies, te ponías una vendita en cada dedo pensando que así ya no iban a seguir sangrando, pero te dolían aún más cada vez.
Todos te decían: ¡Que hermosos zapatos!, nadie veía tus pies tan lastimados. Cuando te atreviste a contarle a tu mejor amiga o hermana, del dolor tan grande que te causaba usarlos, se indignaron. ¿Cómo es posible que permitas que un par de zapatos por muy hermosos que sean te causen tanto dolor?
¿Entiendes la metáfora?
Muchas de nosotras tal vez ni siquiera hubiéramos comprado los zapatos, otras a los tres días los habrían regalado aunque les diera mucho coraje o tristeza el no poderlos usar. Otras se tardan más tiempo pero tarde o temprano terminan por aventar los zapatos a la basura.
¿Cuántas de tus amigas, primas, hermanas o tías, siguen usando sus hermosos zapatos? No les importa nada más que las apariencias, siguen tan "enamoradas" de su novio o esposo que no importa cuánto las lastime, jamás los dejarán y con tal de estar junto a ellos son capaces de aguantar todo.
Liberarse. Ese es el secreto.....¡No resistirse al cambio por más duro que este parezca!



Continuará....

                                                                                             Sinceramente
                                                                                             Mariana Oropeza
                                                                                Especialista en Bioneuroemoción®