martes, 21 de febrero de 2017

Afrontando la responsabilidad

Todas hemos alcanzado la madurez física. Sin embargo, algunas de nosotras no hemos podido llegar a la madurez emocional. No hay una edad exacta para llegar a esta, hay niñas de preparatoria lo suficientemente maduras, como para sostener una relación emocional y de trabajo y hay mujeres de 30 0 40 años que nada más no se les da.
 Ante situaciones difíciles o de conflicto, cuando rompes con tu novio, cuando te despiden del trabajo, en un divorcio, en una discusión, cuando la otra persona tiene mejores argumentos que tú, reaccionamos de manera poco inteligente. Pareciera que actuamos sólo por impulso:
Salirte de tu casa a media noche después de una pelea, poniendo en riesgo tu vida y  la de tus hijos.
Pedirle el divorcio a tu esposo ante la primera batalla perdida.
Colgar el teléfono cuando ya no te quedan argumentos.
Salir con el mejor amigo de tu exnovio para darle celos.
Aventar las cosas.
Publicar tu rompimiento amoroso en alguna de las redes sociales, queriendo victimizarte y dando a entender que el exesposo es el único causante de su separación.
Levantarte de la mesa en un restaurante, por supuesto hacer que todos se den cuenta y dejar a la pareja solo a media cena.
Hablar y hablar y hablar mal de tu expareja.
Cuando actuamos por impulso el instinto es el que nos gobierna en ese momento, no pensamos las cosas y no estamos conscientes de nuestra actitud.
Debemos empezar a afrontar todo lo que nos pasa, sea bueno o malo, con responsabilidad. Debemos permitirnos perder una discusión, debemos saber cuando hay que envainar la espada y decir: Si, tienes razón. y seguir adelante.
Empecemos a asumir nuestra responsabilidad en las cosas que nos pasan. Si tu esposo es alcohólico o infiel o celoso o mentiroso o indiferente o habla muy golpeado o cualquier defecto que tenga, puedo estar casi segura, de que así era desde que eran novios. Tal vez en una proporción menor pero esos defectos no nacen de la noche a la mañana.
 En el caso de una separación, debes asumir la responsabilidad que a ti te toca, no quisiste ver esos defectos, o tal vez pensaste que con tu amor lo ibas a cambiar. O simplemente tú también hiciste cosas que a tu esposo no le gustaban, tu también dejaste pasar el tiempo sin remediar alguna situación, hasta que ya no tuvo solución.
No elegimos bien y no somos perfectas. Esa es la parte de responsabilidad que debemos enfrentar. Por supuesto que es más fácil ser la víctima del cuento. La mayoría de los hombres no dan detalles sobre sus "peleas perdidas" y ahí es donde nosotras aprovechamos para victimizarnos. Ellos callan. Tal vez abran su corazón a algún amigo muy cercano, pero nada más. Viven su duelo en silencio, mientras algunas de nosotras preferimos el ruido.
Y esto tiene una ventaja. No involucran a tanta gente en su pena. No repiten y repiten a una y otra persona su desgracia y lo infeliz que lo hizo su exmujer. Yo creo que por esta razón es que ellos superan  rápidamente la separación. Cuando te das cuenta, tu expareja ya tiene una nueva relación.
 ¿Y nosotras? Seguimos y seguimos dándole vueltas al asunto. Claro, si cada persona que nos topamos en la calle o en el chat y a la cual informamos detalle a detalle de nuestro rompimiento amoroso, nos pregunta que "cómo vamos",  "que si lo has visto", "que si ya tiene otra mujer".
Vamos a actuar como mujeres fuertes y maduras ante una separación o cualquier conflicto que se nos presente. Que el instinto no nos domine. Pensar, antes de actuar es imprescindible para poder tener armonía a nuestro alrededor. Un minuto de reflexión antes de cualquier respuesta, nos llevará a tomar mejores decisiones en nuestra vida. Actuar de manera consciente en todo lo que hagamos hará que disfrutemos cada día: ¡Vivir!
                                                                                       Sinceramente

                                                                                    Mariana Oropeza
                                                                   Especialista en Bioneuroemoción®

martes, 7 de febrero de 2017

El café con las amigas

Definitivamente, no hay mejor terapia grupal para una mujer, que tomar un café con sus amigas. En la mañana o en la tarde, la hora y el lugar no importan. Lo que realmente interesa es reunirse con ellas a platicar, a llorar, a reírse, a quejarse. Alguien que opine lo contrario, es porque no ha disfrutado ese par de horas maravillosas, o tal vez no ha encontrado  grandes amigas con quien hacerlo.
 Es muy relajante estar en un lugar donde no eres ni la mamá, ni las esposa de alguien. Sólo eres tú misma. El tiempo se pasa volando y salir de la rutina diaria una vez al mes, o cada vez que puedas,  es realmente genial.
Ese café sólo se disfruta con verdaderas amigas, esas reuniones  incómodas donde se nota que a nadie le interesa lo que estás platicando, donde cada quien está revisando su teléfono, donde cada quien platica con la de a lado y jamás se enteran de cómo se sentían las demás, o cuando solo quieren "quedar bien"  y ver quien compró la bolsa más cara o quien presume las mejores vacaciones, son más estresantes que enriquecedoras.
Es "renovador" reunirse con amigas que te quieren y que quieres, que se interesan por ti, por tu familia, por tu mascota, por tus estudios o por tu negocio, por lo que vas a hacer de comer y por cómo te sientes.  En ese momento eres tú, sin pretender ser otra persona, bajas la guardia y simplemente te dejas llevar.
Puedes llegar triste, enojada, deprimida y en menos de media hora ya estás riendo de nuevo. Si no hay mucho que hacer por el problema que tienes, por lo menos en ese rato se te olvidó un poco.  Es increíble como entre todas pueden ayudar a encontrar la solución o por lo menos a aligerar la carga que traes. A veces puedes tener un problema muy grande, pero cuando escuchas a alguna de ellas, te das cuenta que estabas exagerando y que no es tan difícil de solucionar eso que tanto te quitaba el sueño.
Platicar de cosas importantes o que no lo son tanto, de situaciones buenas y malas también. Si te peleaste con tu esposo, si tu hijo se portó mal, si tu novio hizo algo que no te gustó. Tienes la ventaja que no te van a juzgar. Te peleas y te reconcilias y ellas nunca te criticarán. Sólo contamos nuestras cosas, lo que vamos viviendo día a día. Nos damos consejos: De belleza, de familia, de vida.
 Te das cuenta que todas tenemos problemas, que todos los novios o esposos tienen tanto cosas buenas como malas y que es el pan de cada día en cada pareja y en cada familia.
Esa mañana que inviertes en reunirte con ellas, se transforma en tiempo de calidad para las personas cercanas a ti. Estás más contenta,  te ríes más.  Probablemente no menos cansada porque, o dejas preparadas las cosas para atender a tu familia o a tu trabajo un día antes. O se te atrasa el trabajo en la casa o en la oficina y a correr se ha dicho.
Si sabes de lo que hablo sigue disfrutando tus horas de terapia de grupo. Si no, inténtalo y sal a tomar un café. Tal vez alguna amiga  ya te ha invitado y siempre has dicho que no, por tu trabajo, por tus hijos, por el tiempo.  ¡Anímate! Cuando regresas a casa te sientes querida, te sientes contenta, te sientes bonita..... ¡Te sientes más tú!
                                                                                                       Sinceramente

                                                                                                    Mariana Oropeza
                                                                                      Especialista en Bioneuroemoción®

viernes, 27 de enero de 2017

La llegada del primer bebé

No existe mujer más vulnerable, que la que acaba de tener a su primer bebé. Lees libros, pides ayuda, vas a cursos y tus amigas te dan consejos. Sin embargo, nada se compara a cuando tienes en tus brazos a tu primer hijo.
Tal vez eres de las  mujeres que cuando tienen un bebé todo es tranquilidad y calma. Casi no subiste de peso, nada te angustia, tu bebé duerme casi toda la noche, darle de comer, bañarlo y cambiarlo es de lo más normal para ti, y tu tiempo y tu arreglo personal son los mismos que antes.

Sin embargo, para la mayoría, no es así. El hecho de que las mujeres tengamos hijos, no debería influir en cómo te trate tu esposo, tu suegra, las enfermeras, los doctores y la gente que te va a visitar al hospital. Los dolores, las emociones a flor de piel, la incertidumbre de no saber qué te van a hacer, todo eso es  normal para los demás. Incluso las que ya tuvimos hijos olvidamos esos momentos y formamos parte de las personas  que piensan que "no pasa nada".
En ese momento piensas:  ¡Todas han tenido hijos... menos yo!
Todos opinan, todos dan consejos, te da miedo opinar o hacer algo porque tal vez te juzguen de exagerada, o por el contrario,  de irresponsable. A tu esposo también le toca su dosis de consejos, entre su mamá y sus tías ya no sabe a quién hacerle caso. Te ve desvalida en la cama del hospital, pero después de todo lo que escuchó, piensa: "es normal tener un bebé". 
Un secreto para disfrutar al máximo a tu bebé y sentirte bien, es olvidarte por completo de las personas que están a tu alrededor, los que importan son tú, el bebé y tu esposo.
 Ustedes tienen el derecho de elegir los consejos que les gusten y los que no desecharlos. Tienen el derecho de no recibir visitas en el hospital,  de no abrir la puerta de su casa cuando quieran descansar,  de pedir ayuda y escoger en qué quieren que los ayuden.  Cuando alguien te ayuda a bañar al bebé, lo agradeces mucho....  Pero después de que pasan las horas y la amiga, suegra o prima, sigue sentada platicando de cosas que no te importan, te arrepientes de haberle pedido ayuda.
Las mamás que acaban de tener un bebé están disculpadas de todo. De no arreglarse, de no bañarse, de no salir. Cuando solamente tienes media hora libre, cuando el bebé está dormido, tienes que priorizar: O te bañas, o comes o vas al baño, imagínate además, estar pensando en quedar bien con las demás personas.
 Siempre he pensado que el tiempo del embarazo, la cuarentena y los primeros meses del bebé, son una prueba muy grande de amor que te regala tu esposo y pocas veces la valoramos. Los cambios de humor, el que ya no sea él lo más importante en nuestra vida, la espera...
Ellos también pasan por una etapa difícil, diferente a la de nosotras pero no menos importante. Nuestro trabajo es que el bebé coma, duerma, respire, no tenga frío o calor, que no se enferme y que tenga paz.
¿Haz pensado en el trabajo del papá?
A veces nos enojamos porque, no nos hace caso cuando le decimos  que el bebé está enfermo. La realidad es que sí nos está escuchando, pero  él está pensando en cuánto va a costar la consulta del pediatra y le está sumando las medicinas y los estudios que necesite. 
Cuando le dices que viste unas clases hermosas de estimulación temprana, él está haciendo cuentas de cuánto costarán.
Cuando le dices que está enorme y que creció 2 cms. El piensa en que le tiene que comprar ropa.
Sus preocupaciones son otras: Ser un ejemplo para él, cuidarlo de los peligros que hay en la calle, proveerlo de todo lo que necesite. Recuerda que  él también es papá primerizo y tiene miedos, angustias y además no lo puede demostrar porque es la persona fuerte de la casa.
Para que tu bebé esté bien, tú tienes que estar bien. Después bajas de peso, después quitarás la flacidez, que a todas nos queda por cierto, después limpiarás profundamente tu casa y volverá a quedar como espejo. Son sólo dos o tres años el tiempo que tienes para ti y tu bebé.
Cuando entran a la escuela, las cuatro horas que están ahí será un gran premio para ti y podrás hacer muchas cosas.
¡Disfruta mucho a tu bebé, comprende mucho a tu esposo y haz absolutamente sólo lo que puedas hacer!

                                                                                                   Sinceramente

                                                                                               Mariana Oropeza
                                                                                   Especialista en Bioneuroemoción®

viernes, 20 de enero de 2017

Visualizando el futuro

Vamos a hacer un ejercicio, toma unos minutos para ti en un lugar calmado y sin tanto ruido. Todas podemos hacerlo, si eres casada, soltera o divorciada, si tienes 20, 30, 40 ó más de 60 años.
Inhala y exhala profundamente, concéntrate e imagina cómo quieres verte dentro de 10 años... Lee cada pregunta y cierra los ojos para que tu imaginación vuele.....
¿Estás soltera o casada? ¿Tienes hijos? ¿Cuántos? ¿Tienes una pareja junto a ti? ¿Qué hace? ¿Lo estás atendiendo tú? ¿Lo invitas a comer fuera de casa para no cocinar? ¿Te está ayudando a cocinar y a limpiar la casa? ¿Trabajas en una oficina? ¿Trabajas al aire libre? ¿Eres una gran empresaria? ¿Eres artista? ¿Estás llevando a tus hijos a la escuela y de ahí te regresas a limpiar tu casa? ¿Continúas preparándote y estudiando? ¿Tienes nietos? ¿Tu los cuidas? ¿Estás viajando por todo el mundo? ¿Cómo te ves? ¿Cómo te sientes? ¿Qué es lo más importante para ti en ese momento?
Entre más veces hagas este ejercicio mejor funciona y vas a saber lo que realmente deseas ser en el futuro. ¡¡Te vas a sorprender!! Cada vez el resultado será diferente porque, poco a poco, te vas a atrever a soñar en hacer, lo que realmente te apasiona. Casi nadie lo sabemos, es un secreto que tenemos bien guardado y que sólo sale cuando lo empiezas a despertar, por ejemplo, con las anteriores preguntas.
La gente que se burla, la baja autoestima, las preocupaciones, la falta de dinero, el estrés y las falsas creencias que tenemos sobre nuestra capacidad de hacer algo,  poco a poco van hundiendo ese talento o ese deseo, muy dentro de nosotros. Sin embargo si empiezas a hacer ruido ¡Entre más te lo imagines más ruido le haces! finalmente.... ¡¡¡Despierta!!!
Es necesario antes de tomar una decisión importante, como escoger una carrera profesional, casarte o tener hijos, visualizar el futuro. Por ejemplo, no puedes escoger una carrera sólo por tus amigas y menos por tu novio, porque papá o mamá tienen esa profesión o porque la escuela está bonita.
Tampoco puedes casarte sólo  para tener una hermosa boda, tal vez sueñas con casarte mas no con la vida de casada, la boda dura un día, el matrimonio dura "hasta que la muerte los separe". O para salirte de tu casa y ser independiente, casarte es lo menos independiente que puedes hacer en ese caso. Cuando lo que quieres es "huir" de tu casa, lo más probable es que tu nuevo hogar se convierta en lo mismo de lo que saliste y también quieras huir de él. Los miedos, frustraciones, dependencia y otros sentimientos negativos también los metes a tu equipaje y se van contigo, antes de casarte debes de deshacerte de todo ese equipaje emocional que te causa tanto daño.
Mucho menos debemos tener hijos porque nos gustan los bebés, o porque así lo exige la sociedad, o para "atrapar" a un hombre, créeme eso nunca funciona. El matrimonio lo disuelves los hijos no. Tener, mantener y criar hijos es un reto. He pensado que debería existir un examen que te certifique para tener hijos. Sólo si lo aprobamos los podemos tener.
Quizá tu sueño es viajar por todo el mundo. Teniendo hijos no se va a poder, tarde o temprano tienen que ir a la escuela.
Debemos ser libres de tomar decisiones a pesar de lo que la gente piense. Casarse sólo para no quedarse soltera o tener hijos porque "así debe ser la familia" no debe ser una opción.
¡¡UN APLAUSO A TODAS LAS MUJERES INTELIGENTES QUE NO HAN QUERIDO CASARSE SÓLO PORQUE ASÍ DEBE SER!!
Actualmente es normal ver amigas divorciadas, pero sigue siendo "anormal" que una mujer de 40 años siga soltera. ¿Por qué no se habrá casado? Pregunta la gran sociedad perfecta y acusadora.  Por algo será.... Dicen los demás.
Si hacemos un recuento de las mujeres divorciadas y de las solteras mayores de 40 que conocemos, ganan las divorciadas. Parece que algo estamos haciendo mal. Probablemente nos casamos sin visualizar el futuro, además de que no elegimos bien a nuestra pareja claro, pero a ese tema le daremos un espacio después.
Yo creo que algunas de ellas, salvo por sus hijos que es lo bueno que les queda del ex esposo, desearían no haberse casado nunca.
¡Repite el ejercicio todas las veces que puedas!
Tu mente empezará a abrirse a cosas que jamás imaginaste. Recuerda que todo, absolutamente todo lo que queremos, lo podemos hacer.
¡¡Sólo es cuestión de creer que lo vamos a lograr!!
                                                                                                        Sinceramente

                                                                                                            Mariana Oropeza
                                                                                      Especialista en Bioneuroemoción®

viernes, 13 de enero de 2017

Resistiéndose al cambio

¿Qué pensaste después de leer el artículo anterior? Tal vez dijiste: "Si, que fácil, seguramente no tienen los problemas que yo tengo" o tal vez: "Ay si, su esposo ha de ser perfecto", o que tal: "Pues si, pero para muchas mujeres bien a gusto porque tienen todo y no sufren por el dinero como yo".
Probablemente: Estás resistiéndote al cambio.
Muchas veces es mejor seguir como estamos, tenemos el pretexto perfecto: El abandono de tu pareja, el que tu mamá se quede sola si te vas a hacer tu propia vida, el que la situación está tan difícil y no hay trabajo en ningún lado, el que en tu anterior trabajo eras la jefa del departamento y cómo vas a aceptar un trabajo de menor categoría, el que tu esposo te fue infiel y vas a seguir junto a el por tus hijos, el que te tienes que casar con tu novio aunque no lo ames porque tal vez sea tu "último tren".
Salir de la "zona de confort" es difícil más no imposible, ya que lo logras es lo más liberador que existe. Dejar ir todas las cosas que te impiden ser feliz, soltar todos los pretextos que solas nos ponemos para seguir protegidas dentro de nuestro "búnker" personal es una experiencia única.
Libérate del pesimismo, de ser víctima, de la tristeza, de la inseguridad, de los miedos que nos persiguen y no nos dejan vivir en paz y sobre todo de la mala actitud ante cualquier cosa que te desagrade y aparezca en tu camino. Si se puede!! Y si crees que no puedes hacerlo sola, pide ayuda.
En todos los templos, en las escuelas y en dependencias del gobierno todo el año hay talleres, cursos o pláticas que te pueden servir muchísimo y lo mejor es que la mayoría son gratuitos. La gente que imparte esta ayuda te está esperando con los brazos abiertos, lo único que te piden es que desees con todo el corazón ser feliz, sea cual sea tu situación económica, emocional o física.
Una cosa que he descubierto es, que cuando eres agradecida con lo que tienes, la vida te sorprende con muchos regalos. Cuando aceptas tu realidad y empiezas a mejorar tu actitud ante todo lo que se te presente, la vida misma se encarga de acomodar las cosas para que todo te salga bien.
Si quieres resultados diferentes tienes que hacer cosas diferentes. Haciendo lo mismo todos los días solo vas a obtener lo que has logrado hasta ahora. Si te gusta la vida que tienes, felicidades! Que padre que seas una persona realizada. Si no te gusta... Cambia!
Alejarse de la gente que te hace daño o no te hace sentir bien y acercarse a las personas que te hacen sonreír es un buen comienzo.
A veces no estamos conscientes de  lo "ahogadas" que estamos, hasta que tocamos fondo y ya no hay solución. Aferrarnos a las situaciones, cosas o personas que nos lastiman te desgasta a ti que eres lo más importante y a la gente que te quiere.
En una ocasión, en mi desesperación por hacerle entender a una gran amiga la manera en que se estaba lastimando al seguir de novia con un muchacho que no la quería, se me ocurrió contarle lo siguiente y lo escribo con el mismo cariño que se lo dije a ella en ese momento:
Imagínate que vas por la calle y  en un aparador están los zapatos más hermosos que hayas visto. Tienes que entrar a verlos de cerca. Cuando los tienes entre tus manos te encantaron todavía más. Les das vuelta y el precio es muy alto para ti. No te importa nada y los pides en tu número para medírtelos. La señorita te los entrega y te los pruebas,  el primer zapato te quedó muy ajustado de la punta y tienes la esperanza de que ese sea el pie que tienes más chico. Te mides el otro zapato y te lastima aún más. Inmediatamente los pides en un número más grande y te sobran dos centímetros del talón, imposible usarlos así. Te vuelves a probar los de tu número y te encanta como se ven tus pies en el espejo, en ese momento decides que es más importante cómo te ves que cómo te sientes y los compras. Ya verás cómo pagas la tarjeta de crédito.
Llegas a tu casa y no dejas de verte los pies con tus zapatos nuevos. Al otro día los usas y los aguantaste sólo veinte minutos. Sin embargo no te importa, tal vez para la próxima ya estén amoldados y no te lastimen tanto. Pasan los días y entre más los usas más te lastiman, poco a poco se fueron haciendo llagas en todos los dedos de tus pies, te ponías una vendita en cada dedo pensando que así ya no iban a seguir sangrando, pero te dolían aún más cada vez.
Todos te decían: ¡Que hermosos zapatos!, nadie veía tus pies tan lastimados. Cuando te atreviste a contarle a tu mejor amiga o hermana, del dolor tan grande que te causaba usarlos, se indignaron. ¿Cómo es posible que permitas que un par de zapatos por muy hermosos que sean te causen tanto dolor?
¿Entiendes la metáfora?
Muchas de nosotras tal vez ni siquiera hubiéramos comprado los zapatos, otras a los tres días los habrían regalado aunque les diera mucho coraje o tristeza el no poderlos usar. Otras se tardan más tiempo pero tarde o temprano terminan por aventar los zapatos a la basura.
¿Cuántas de tus amigas, primas, hermanas o tías, siguen usando sus hermosos zapatos? No les importa nada más que las apariencias, siguen tan "enamoradas" de su novio o esposo que no importa cuánto las lastime, jamás los dejarán y con tal de estar junto a ellos son capaces de aguantar todo.
Liberarse. Ese es el secreto.....¡No resistirse al cambio por más duro que este parezca!



Continuará....

                                                                                             Sinceramente
                                                                                             Mariana Oropeza
                                                                                Especialista en Bioneuroemoción®

sábado, 7 de enero de 2017

Empezando a cambiar

¿Estás a punto de pedirle el divorcio a tu esposo?

 

 Pero el divorcio de verdad o el divorcio que te prometes a ti misma y nunca vas a cumplir.

La diferencia es que el divorcio de verdad ya no tiene vuelta de hoja, es inminente y no habrá poder humano que haga que te eches para atrás. Lo causan diversos problemas graves como la infidelidad, el maltrato o el desamor. El otro tipo de divorcio es el que si se puede evitar pues apenas está en tu mente.

Es esa separación que anhelas en silencio cada vez que tu esposo hace cosas que ya no toleras. Te molesta su manera de comer, de vestir, de hablar y hasta el sonido que sale de su nariz al respirar; todo lo que diga va a ser usado en su contra y muchas veces el sólo verlo te hace poner de mal humor.

 

¿Y si en tus manos estuviera cambiar esos sentimientos de rechazo?

¿Has visto cómo se ven las mujeres después de un año de su divorcio? Están guapísimas!!!

Se convierten en personas independientes, bajan de peso, se arreglan muchísimo más, tienen un trabajo, muchas van a terapia, salen a divertirse, hasta enderezan su postura, se cambian el look, tengan o no tengan suficiente dinero cambian su guardarropa. Le dan un giro enorme a su vida.

 

¿Y qué tal si empezamos a hacer esos cambios en nuestra persona y en nuestra vida desde ahora? ¿Por qué esperar a que esa situación ya no tenga solución?

Podemos volver a enamorar y a enamorarnos de nuestro esposo, es el padre de nuestros hijos en caso de que los tengamos  y  es la persona que escogimos para amarlo "hasta que la muerte nos separe".

 

En lugar de estar esperando a que él nos ponga más atención, a que él sea el que empiece una amena plática, a que él sea el que te empiece a enamorar de nuevo, !Podemos hacerlo nosotras!

 

Yo estoy segura de que por cada defecto que tenga tu pareja, tiene cinco o más virtudes. Poco a poco las hemos ido olvidando, por la rutina, por la costumbre o porque ya no hay tiempo para nada.  Pero si nos enfocamos en esas virtudes vamos a recordar la razón por la que nos casamos con él.

 El amor ahí está, escondido, guardado y esperando para salir cuando tú lo busques. No dejes que se quede ahí hasta que desaparezca o peor aun, que sea otra mujer la que lo sepa encontrar.

 

Detente un momento a reflexionar, te darás cuenta que  nosotras también hemos cambiado y mucho, lo más probable es que él también no tolere muchas cosas de nuestra manera de ser; el también tendrá una lista interminable de quejas.

 

 Vamos a trabajar primero en eso, en advertir qué hemos cambiado durante el tiempo de nuestro matrimonio,  en cómo podemos mejorar nuestra actitud, nuestra apariencia física y sobre todo en "descubrir" todas las cosas buenas que tiene nuestra pareja.

La actitud que tengamos ante la vida es básica, de eso depende muchas veces el resultado que tengamos en las cosas que nos proponemos hacer.

 

La mayoría de las veces la rutina nos rebasa y no nos permite darnos un tiempo para nosotras, hacer algo que no tenga nada que ver con nadie más que contigo es muy liberador y reconfortante. Además de todo lo que hacemos durante el día, hacer algo que realmente te gusta y te hace sentir feliz se nota. En tu carácter, en tu manera de ver las cosas, en no sentirte víctima de tu jefe, de tu casa, de tu esposo o de tus hijos. El tiempo que le inviertas a esa actividad se redituará en tiempo de calidad para tu familia.  

 

 Es un buen comienzo y verás que poco a poco las cosas buenas van a ir opacando a las cosas malas, hasta llegar a un punto en que ni siquiera te acuerdes qué era lo que no te gustaba de tu esposo.

 

Continuará...

                                                                                                         Sinceramente                                                                                                                  Mariana Oropeza

                                                                                Especialista en Bioneuroemoción®

martes, 3 de enero de 2017

Sé parte de esta comunidad

Muchas veces,  desesperadas por encontrar una solución  a nuestros problemas matrimoniales o para encontrar una pareja estable acudimos a especialistas en relaciones sociales y personales, psicólogos y otros profesionistas destacados en la materia.  


Algunas veces la solución a èstas situaciones no es tan difícil de encontrar y tal vez el consejo de una amiga que haya vivido la misma experiencia  pueda ayudar a mejorar tu relación o a poder encontrar la pareja que tanto anhelas.  


Espero de todo corazón que encuentres aquí ese consejo que  ayude a mejorar tu estabilidad emocional y contribuya a encontrar la paz interior que todas deseamos tener. Realmente son pequeñas cosas las que logran grandes cambios, la intención que les pongas y la actitud con la que las realices harán la diferencia.


Entre todas podemos ayudarnos y darnos consejos que nos han servido para encender esa "chispa" nuevamente en el matrimonio, para liberarnos de toda esa carga emocional que te deja un divorcio, para encontrar ese algo que tenemos dentro de nosotras y no nos permite abrir el corazón y encontrar una buena pareja sentimental.  Nadie experimenta en cabeza ajena pero llega un momento en la vida que estás tan bloqueada por tantas cosas que has vivido que cosas que son obvias para algunas no lo son para tì.



Muchas esposas que son infelices desearían estar solteras todavía, de haber sabido anticipadamente cómo les iba a ir en su matrimonio. Al igual que las valientes mujeres divorciadas, un consejo o una señal vista a tiempo hubiera evitado que se casaran.


Todas tenemos una historia que contar y que podemos compartir con las demás amigas y nos pueda ayudar  a alcanzar la felicidad sin importar el estado civil que tengamos, que el ser soltera o divorciada no sea una marca que dirija tu vida.

 Yo creo que el secreto no es tan secreto, son cosas que ya conocemos y que no nos hemos puesto a pensar en la importancia que tienen para ti y para tu pareja. Las mujeres somos una gran fuerza y unidas somos poderosas. Vamos a hacer un gran equipo compartiendo nuestras experiencias en beneficio de las amigas que lo necesiten.


Bienvenidas todas!

                                                                                            Sinceramente

                                                                                        Mariana Oropeza

                                                                          Especialista en Bioneuroemoción®

domingo, 11 de diciembre de 2016

¿Y si ya no "resueno" con él?

Cuando vivimos pensando y creyendo que somos seres infelices y que nuestra vida es triste porque así es lo que nos tocó desde que nacimos, atraemos personas que nos reafirmen esa creencia. Nuestro ser, todas nuestras células están inundadas de victimismo. Lo único que conoce nuestro cuerpo es el maltrato psicológico, físico, económico etc. etc. 

De pronto algo llega a tu vida y la transformas. Despiertas del largo sueño en el que vivías. Dejas de ser víctima. Cambias tú. No cambias a todas las personas que están en tu entorno, trasciendes esos programas de sumisión con los que naciste y creciste y te sientes diferente. Eres un ser distinto al que eras cuando elegiste a tu pareja,

Intentas hacerle entender que ya no eres la misma. Que ya no vas a permitir que haga cosas que te lastimen e intentas por todos los medios salvar la relación.

Sin embargo hay algo que no te lo permite. A pesar de todos los esfuerzos que hagas, de toda la paciencia que puedas tener no logras sentirte bien de nuevo con tu pareja. Cuando conectamos con alguien, resonamos con esa persona. De manera positiva o negativa. Es como si tu esposo o esposa fuera un espejo donde proyectamos toda nuestra "sombra", lo que no decimos, lo que no queremos ver, lo que nos lastima, lo que reprimimos.

Por eso se atraen. Por eso hay "química" entre ustedes. Tantas veces que vemos parejas que son totalmente distintas, y no nos damos cuenta que son idénticas, sólo que su polaridad es diferente, una mujer con baja autoestima tiene una polaridad sumisa por ejemplo, y un hombre con baja autoestima también, puede tener una polaridad de maltratador.

En el momento en el que tomas consciencia y despiertas, ya no resuenas con esa persona. Tus células y las de él no hacen "click". Es como si de la noche a la mañana te hubieran cambiado de marido. Es una persona totalmente diferente y te desconciertas. Él no cambió. Cambiaste tú. Y al hacerlo transformas por arte de magia todo tu entorno.

Cada una sabe qué hacer. Todas somos distintas y a estas alturas de cambio cada quien sabe que es lo mejor para seguir trascendiendo esos programas y creencias que nos limitan y nos enferman. Sólo te puedo dar un consejo, ¡haz algo! lo que sea. Quedarte inconforme o frustrada mermará enormemente tu toma de consciencia.

Tomar una decisión que traiga paz y tranquilidad a tu vida es la solución. Solo tú sabes que necesitas y con qué situación vas a estar feliz.

Haz algo...



                                                                                       Sinceramente

                                                                                     Mariana Oropeza
                                                                         Especialista en Bioneuroemoción®

lunes, 21 de noviembre de 2016

Cuando el amor duele

Tu esposo o tu novio te dicen que te aman. Te llena de detalles y es increíble estar con él. Te gusta mucho y te sientes afortunada por tenerlo a tu lado, por que te haya escogido a ti como pareja teniendo tanta mujer cerca que moriría por andar con él.

Tiene algunos defectos pero no importa, te dice todos los días que te ama. A veces es impulsivo, actúa por instinto y te grita por cualquier cosa, es que seguramente trabaja mucho y tiene mucha presión. Tienes que entenderlo porque tú eres lenta y el se desespera porque no haces rápidamente las cosas que te pide.

Te humilla delante de los demás, se burla de tu manera de comportarte o de cómo hablas o cómo comes, cuando están en un restaurante o en casa de algunos amigos, pero lo hace por tu bien. Es para que seas mejor persona y te comportes a su altura, como alguien que el merece por lo bueno y educado que es.

Cuando se te olvida algo, o cometes un error, se sale de control rápidamente. Explota y te manotea, estén o no solos. Es que quiere que no tengas errores ¿verdad? quiere que no sufras después por eso te enseña a hacer las cosas bien.

Se te ocurre trabajar en algo sencillo para tener un dinero extra para ti, y se burla de lo que piensas hacer, pero tiene razón, una vendedora o una maestra no están a su altura. Se burla para enseñarte y empujarte a que te esfuerces más y decidas hacer y trabajar en algo con más categoría.

¿TE SUENA CONOCIDO? ¿TE SIENTES IDENTIFICADA CON ALGO DE LO ANTERIOR?

¡DESPIERTA!¡ABRE LOS OJOS!

Nada, absolutamente nada justifica a tu pareja para que te humille, te grite, te ofenda ni mucho menos te jaloné. Deja de justificarlo. Deja de defenderlo. Solamente ves y cuentas las veces que dice que te ama, y de ahí te agarras para esconder todas las demás veces que te lastima. 

Haz un ejercicio, escribe en un papel las veces que tu pareja durante el día te dice algo que te haga sentir mal. Te darás cuenta que son demasiadas las veces que lo hace. Busca ayuda, no lo permitas más.

La costumbre y el amor ciego te ha hecho creer que es normal que te trate de esa manera y no es así, no es justo, no lo mereces.

Mereces que te ame como él tanto te lo dice y que te lo demuestre, pero con cosas que te hagan sentir bien, no con gritos y humillaciones. Ya basta de vivir así, siempre hay alguna persona dispuesta a ayudarte, valórate y sé feliz.

                                                                                     Sinceramente

                                                                                         Mariana

                                                                      Especialista en Bioneuroemoción®


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Todo lo puedes lograr

De pequeños nos "instalaron" programas igual que se los instalas a tu computadora. Con cada frase que escuchamos, con cada reacción y actitud de parte de nuestros papás y de las personas que tenemos cerca vamos formando nuestro "disco duro".

Todo lo que nos pasa es el reflejo de ese conocimiento previo a que tuviéramos uso de razón, antes de los 6 o 7 años de edad. A veces no sabes por qué eres de una u otra manera. No sabes por qué a todos les va bien en su trabajo menos a ti. No entiendes por qué de diez hermanos tu fuiste el que "heredó" el cáncer del abuelo, piensas "me hubiera dejado mejor dinero en lugar de esta enfermedad tan fea".

Es imposible dejar a ese novio que tanto te maltrata y te humilla, sabes que no es normal que te trate así, pero no puedes abandonarlo. Mueres de ganas por pedir un aumento de sueldo, un puesto mejor en tu empresa o decirle a esa chica que la amas, sin embargo hay algo que te impide atreverte a hacerlo... son tus creencias.

Desde el momento de tu concepción inició tu programación. Carencias, dolencias, enfermedades, maltratos, (claro que todo lo positivo igual se graba, pero no creo que haya nadie que quiera cambiar cuando su vida es fabulosa así que nos enfocaremos sólo en las situaciones y asuntos que queremos cambiar y que no nos dejan avanzar), si tu mamá estaba feliz, tú estabas feliz, si tu mamá sufrió tristeza, igualmente la padeciste tú, tal vez eres una persona melancólica que se deprime fácilmente y no sabes por qué... así es ella, dice tu mamá.

En el trabajo a todos les va bien. Es la misma empresa y pareciera que a ti se te carga todo el  trabajo. Tus compañeros suben de puesto con tanta facilidad, tal vez pienses que ni siquiera se lo merecen y a ti te a costado tanto subir peldaño por peldaño.

¿Sabes que si escuchaste en tu niñez a tu papá decir una y otra vez que el dinero sólo se obtiene con el sudor de tu frente, lo único que obtendrás es demasiado trabajo que te haga sudar la gota gorda para poder ganar dinero? Jamás vas a tener un trabajo fácil y bien pagado, no está en tus circuitos neuronales, tus células no saben que existe el trabajo fácil, que te encante hacerlo y que te paguen mucho dinero. Tampoco te vas a ganar la lotería, ni recibirás una herencia. Hasta que no cambies esos programas tu vida será igual a la que conociste de niño...

¿Has conocido jóvenes que provienen de una familia muy humilde y triunfan en la vida?
Son grandes empresarios, o son artistas, o son escritores afamados y además les va muy bien en el amor.  Ellos se dieron la oportunidad de elegir su futuro. CREYERON que todas las posibilidades de lo que quisieran ser estaban a su alcance. No les importó que su familia fuera humilde, ignoraron el que su papá les dijera que ellos siempre iban a ser humildes porque en su familia todos eran así. 

Por supuesto que nadie quiere ser pobre, o sufrir por amor. Todo es a un nivel inconsciente. Por más que digas, pidas y reces, si a nivel inconsciente es difícil conseguir ese trabajo, así será... difícil. El inconsciente y toda su programación es mucho más poderoso que el consciente. 

¿Y cómo descubrimos si tenemos programaciones que nos limitan?
Es muy fácil. Sólo ve a tu alrededor, echa una ojeada a tu entorno y ve si te gusta, si estás satisfecho, si ya no quieres más, si ya no quieres algo diferente. Si te quejas de que a todos les va bien menos a ti, si te quejas de que todos están sanos menos tú. Si no encuentras al amor de tu vida...

La única manera de cambiar nuestro inconsciente sin acudir a un especialista en alguna técnica que te ayude a cambiar tus creencias, es por medio de los hábitos. ¿Te acuerdas cómo educaste a tu perrito para que no mordiera? o ¿cuando entrenaste a tu hijo o hija para que aprendiera a ir al baño? se tiene que hacer un hábito. Y te acuerdas que pasa cuando te daba flojera un día llevarla o llevarlo al baño o castigar a tu perrito para que no mordiera? Claro, había que volver a empezar. 

El chiste de hacer hábitos es no desistir ni un sólo día. Entrenar a la mente es lo mismo. Tenemos que hacer conscientes todos nuestros pensamientos que nos limitan. Todas nuestras actitudes que no nos dejan avanzar y no sabemos de dónde provienen. 

Tenemos que estar muy atentos a lo que decimos. Es estar alerta siempre, decir "no tengo dinero" "odio trabajar"  "es muy difícil aprender inglés, "yo no subiré nunca de puesto porque nunca he tenido suerte, te limita y te marca para toda la vida.

La suerte no existe. El futuro te lo forjas tú. Cambia tus pensamientos, cambia tus creencias y proyectarás todo totalmente diferente. Todas merecemos un gran futuro.

                                                                                      Sinceramente

                                                                                         Mariana
                                                                       Especialista en Bioneuroemoción®







martes, 18 de octubre de 2016

La mejor solución para lo que sea, NUNCA es un hijo.

Nos urge casarnos, conquistar a ese guapo compañero del trabajo para que al fin se decida a pedirnos matrimonio... tu solución: ¡Un hijo!
Tu esposo sale mucho de fiesta, se va con sus amigos y te deja sola muchas noches porque no te invita a salir con él... tu solución: ¡Un hijo!
La relación con tu esposo es muy tensa tienen demasiados problemas y él anda muy distante de ti... tu solución... ¡Un hijo!
Tu hijo o hija se aburre mucho, o ya no puedes controlarlo, ya no sabes que hacer con él, nunca se cansa y sus berrinches te tienen hasta el gorro... tu solución: ¡Otro hijo!
Tu matrimonio ya dio lo que tenía que dar, ya van algunos años y cada vez ambos se aburren más... tu solución: ¡Un hijo!
Te sientes sola, el reloj biológico sigue avanzando y necesitas a alguien que te cuide cuando seas grande, tu solución: ¡Un hijo!
Tu esposo te dijo que ya no quiere seguir contigo, que quiere el divorcio, y tu solución para que no se vaya es: ¡Un hijo!
Tu esposo te fue infiel, ella sí tiene hijos y tú no, así que la solución es... adivinaste: ¡Un hijo!
El dinero no alcanza , el trabajo es demasiado, los problemas surgen por todos lados, lo más fácil de hacer en ese momento para salir de la rutina es: ¡Un hijo!

Los hijos jamás van a solucionar nada que no sea el que una pareja quiera tener un bebé de común acuerdo, para amarlo, educarlo, y que cuando sea adulto  tenga una vida libre y tranquila. Sin culpas, sin programas, sin objetivos de vida que lo marcan desde antes de nacer.

Los niños no son soluciones, son seres humanos indefensos y sobre todo  no piden venir al mundo a sufrir a una casa llena de gritos, infidelidades, carencias y maltratos.

¡SÉ RESPONSABLE!
No involucres bebés en tu vida si no estás en una situación estable, fuerte, tranquila, con paz. Todo llega a su tiempo y apresurar las cosas sólo causa mayores conflictos de los que ya hay a tu alrededor.

Pregúntale a quien quieras, a nadie le ha funcionado esa solución, tal vez un año, dos o tres. Después el infierno se hace más y más grande...
                                                                                       Sinceramente

                                                                                           Mariana

                                           


domingo, 2 de octubre de 2016

Me siento tan sola...

Hay días que parece que hablamos un idioma extraño. Nadie nos entiende, no comprenden lo que queremos o lo que sentimos. Nos sentimos tan solas. Llenas de voces, de trabajo, de quehaceres en la casa, de hijos, de esposo, de amigos, pero solas.

Ni siquiera nosotras sabemos lo que realmente sentimos, lo que realmente queremos. No sabemos si lo que tenemos es enojo o tristeza. No queremos que se vayan los demás pero tampoco queremos tenerlos cerca. Nos empiezan a llegar dolores físicos porque todo esos sentimientos fluyen y se transforman en dolor.

Lo peor que nos pueden decir es "estás loca", vas al doctor y su diagnóstico es "tiene usted estrés", "relájese y tome las cosas con calma para que se sienta mejor". ¿Cómo me relajo? ¿Qué es tomar las cosas con calma? ¡Relajarme de qué! Ni siquiera sé qué es lo que me está causando está ansiedad, este miedo, este desgano, esta soledad...

Te vuelves sensible y vulnerable, o todo te irrita o todo te hace llorar. Quisiéramos tener una goma mágica para borrar y volver a dibujar a las personas en el momento que nosotras queramos ver o desaparecer. 

Cualquier problema se hace enorme e imposible de resolver. Las noches en vela son eternas y los días cortos, no hay tiempo que alcance para hacer todo. Todos están en nuestra contra y nos sentimos tan solas...

Cuando me veas así, cuando me veas triste, cuando ni yo te sepa explicar que tengo, sólo abrázame, tal vez eso sea suficiente para que al otro día todo amanezca mucho mejor...


                                                                                                     Sinceramente

                                                                                                          Mariana



domingo, 18 de septiembre de 2016

Me quiero casar... ¡y tengo 40!

Nuestro sueño, al igual que el de muchas otras mujeres es casarnos. Hemos tenido uno o dos novios en serio y no se dio la relación; por alguna u otra razón no ha llegado el tan esperado "príncipe azul", ha pasado el tiempo y han desfilado por el altar enfrente de nosotras casi todas nuestras amigas, ya tenemos 40 y ni siquiera tenemos novio...

Te vienen mil pensamientos a la mente y a veces te rindes a tu realidad, dices: ¡ya, basta, nunca me casaré, lo dejaré por la paz! y otras veces te levantas con toda la actitud para empezar de nuevo y seguir soñando con ese día tan especial para vestirte de blanco junto al amor de tu vida.

Por muchas razones alguien de 40 no encuentra pareja para casarse, en esta ocasión sólo vamos a platicar de nuestras exigencias. 
Desde pequeñas nos enseñaron lo que valemos y lo que merecemos, hemos estudiado demasiado y también hemos invertido mucho en nuestra belleza física ¡Nos merecemos un Príncipe guapo y  obviamente rico!

Sin embargo así no funciona la vida, no hay catálogo de hombres ni de mujeres donde podamos escoger. Simplemente atraemos lo que somos, resonamos con alguien y no nos damos cuenta que él es el indicado porque nuestras expectativas son demasiado altas. Nos fijamos en lo que van a decir los demás. Como niñas de secundaria no podemos andar con un feo, o con un bajito, o con un gordito o con un flaquito, ¡nunca jamás! 

Queremos un modelo de revista, elegante, detallista, con dinero, culto, que sepa bailar, que sea espléndido etc etc. Nos quedamos en la época donde sólo la apariencia física importa, donde el buen esposo es como el que sale en las novelas de la tele. Exigimos y exigimos y se nos está yendo el tiempo por tanto esperar.

El amor a los 40 es un amor inteligente, maduro, lleno de experiencias buenas y malas para compartir con la pareja, lleno de aprendizaje y tranquilidad. Voltea a tu alrededor, baja la portada de la revista que tienes de ejemplo para encontrar a tu esposo y ve tu realidad, ve qué estás dispuesta a dar tú primero, empieza por amarte sin fanatismo, sin estar subidas en un pedestal inalcanzable por ningún hombre a menos que sea el príncipe de la Bella Durmiente. 

La felicidad es para todas y si te quieres casar, sigue soñando... siempre consciente... siempre feliz.

                                                                                                Sinceramente
                                                                                             Mariana Oropeza






domingo, 4 de septiembre de 2016

¿Para qué nos casamos?

Nunca nos preguntamos para qué nos queremos casar. Es normal y todos lo hacen. Es lo que sigue después de ser novios. Sin embargo antes de decir "sí, acepto" debemos preguntarnos ¿para qué?

Algunas mujeres se casan pensando en tener hijos, esa es su finalidad. Por supuesto, la pareja se embaraza inmediatamente y se vuelven papás de por vida, el amor lo dejan de lado, lo único que importa en su mundo son los hijos. Probablemente el esposo sea infiel, porque la esposa no le hace caso, no lo atiende o siempre está cansada de cuidar tanto a los niños.

Algunos más se casan para tener una casa, un coche y un hogar. Otros más se casan para salirse de su casa. Sin saber claro está que en muy poco tiempo también van a querer huir de esa nueva casa. Los conflictos los andan cargando con ellos y al lugar que se muden se los llevarán en la espalda.

La mayoría ni siquiera sabe para qué se va a casar. Ahí se irá dando poco a poco la relación, claro, hasta que poco a poco se acabe también, y se divorcien. Herencias, prestigio, comodidad etc. etc. Muchas son las razones conscientes o inconscientes para llegar al altar.

El problema no es ese. El problema es, que cuando cumples tu meta ya no tienes para qué seguir junto a esa persona. Si te casas para tener hijos, cuando los tengas,  ya no hay motivo para seguir juntos, los que sueñan con una casa y un coche cuando los tengan ya no queda nada más por hacer. Los que quieren un hogar, cuando lo forman ya no hay razón para seguir. Los que se casan para salirse de su casa cuando están fuera de ella ya no hay más por hacer.

El primer paso para llegar al matrimonio es responderte esa pregunta tan importante. Cuando la respuesta sea a largo plazo, cuando compartir, convivir, crecer, madurar, amar, servir, complacer, sean parte de tu respuesta entonces da ese "sí" tan esperado. La trillada frase "hasta que la muerte los separe" se ha convertido en sólo eso, una frase que se dice al final de una boda. No le damos la importancia que debe y no reflexionamos para ver si realmente la podemos cumplir.

El matrimonio no es para todos y no es a fuerza que te cases. Cuando tienes un objetivo de vida, una meta a muy largo plazo y en común con tu pareja, todo fluirá y podrán ser "felices para siempre".

                                                                                                               Sinceramente

                                                                                                                  Mariana






domingo, 21 de agosto de 2016

"Los hombres son unos desgraciados"

Has visto a la mayoría de los hombres, no a todos, me ha tocado ver caballeros que toman de pretexto a la ex y su dolor,  para no trabajar, para tomar demasiado alcohol, para sufrir y ser víctimas de la ex novia toda su vida, pero bueno, esa será una historia para otro día. Retomando el tema, ¿has visto a los hombres qué fácil superan un divorcio, una separación?
 
¡Es indignante! Diríamos la mayoría de las mujeres. ¡Apenas van dos meses de que se divorció! ¡Qué triste, sólo va un año que falleció su esposa! ¡Lo dejé hace un mes, ¿cómo que ya tiene novia?!
 
Si te pones a pensar con objetividad, ellos están en lo correcto. En ningún lado está escrito cuánto tiempo es el debido para iniciar una nueva relación después de una separación. Todo está en el juicio de los demás, en la creencia de "qué van a pensar de mi, si no le doy suficiente tiempo de tristeza".
 
Si hacemos cuentas, cada día de llorar, de enojarse, de hacer un luto, de sufrir, de amargarse, son días perdidos, absolutamente perdidos. Mi padre Dios no nos va a premiar llegando al Cielo por haber llorado más o menos por alguien. A la gente y sobre todo a la que ni nos quiere es a la que según esto "debemos respetar" y quedar bien. Evitar que hablen de nosotras y que no piensen que somos malas o mujeres "fáciles". Así no funciona el asunto.
 
Incluso hay personas en los funerales que están estoicas. Enteras, están tristes si, pero no deshechas. He visto gente murmurar " ay mira, no llora" "mira, se me hace que no lo quería tanto" "se me hace que hasta gusto le da ¿verdad?"
 
Aceptar una separación, aun con su grado de dolor, integrarla a nuestra vida es vital para dejar ir a la persona y seguir nuestro camino. Cuando estamos en paz, cuando sabemos que hicimos lo correcto, cuando nuestra alma y nuestra mente están tranquilas, lo superamos más fácil.
 
Solamente pregúntate, ¿Para qué le lloras a un exnovio? ¿Para qué sufres toooooodos los días por él? Ni siquiera te ve llorar. Yo no conozco a nadie que haya regresado con alguien porque lloró mucho, o porque sufrió mucho. ¿Te imaginas? Que horror que estén contigo por lástima.
 
Los hombres son objetivos, y saben que ya pasó, que esa relación ya quedó atrás. ¿Y qué hacen? Le dan vuelta al libro y siguen con su vida, valiéndoles un cacahuate lo que la gente va a pensar, y ¿qué pasa? ¡Son felices!
 
Los amigos y la familia terminan por aceptar y querer a la nueva pareja, a la ex la olvidan y todo quedó atrás. En pocas palabras hacen lo mismo que nosotras pero en unos dos o tres años menos. No batallan, no se la complican.
 
Nunca falta la que opine "es que no tienen corazón" "son unos desgraciados" yo no estoy de acuerdo, a menos que él te haya dejado con todo y niños y no les de un peso ni para comer, esa también es otra historia.
 
Dale las gracias por haberse ido antes de casarse, antes de haber tenido hijos y muchos problemas. Qué bueno que terminaron. Es una nueva oportunidad para conocer a alguien que sí te ame y sí te haga sentir bien.
 
Ámate tú primero. Llora lo suficiente para limpiar el dolor y hasta ahí. No llores para que los demás no hablen mal de ti. Sé feliz.
 
                                                                                                        Sinceramente
                                                                                                            Mariana